La exposición Hierofanías: Sombras y Resplandores que el escultor presenta en El Palacio Ducal de Medinaceli llega a su termino este 30 de septiembre. Para los visitantes ha sido toda una experiencia.

Desde el 4 de septiembre El Palacio Ducal Medinaceli acoge la colección “Hierofanías: Sombras y Resplandores” del escultor aragonés Alfonso Ortiz Remacha, un marco ideal que conjuga con el concepto de la exposición y como preludio del espacio expositivo, porque para llegar a la sala hay que pasar por el corazón del edificio, un patio renacentista del siglo XVII cubierta por una cúpula de cristal del siglo XXI, un escenario que nos habla del tiempo, la memoria y la historia.
Para esta ocasión el artista presenta piezas creadas expresamente para la exposición. Materiales como la piedra, la madera, la resina y el acero dan forma a una escultura de estética figurativa expresionista y contenida de diálogos profundos entre el pasado y el presente. Cada obra ha sido concebida para provocar una experiencia sensorial y emocional en el espectador. La luz y la sombra, los materiales orgánicos y la abstracción simbólica son elementos clave en su composición conceptual.

Inspirada en las ideas de Rudolf Otto y Mircea Eliade, la exposición se sumerge en la noción de lo numinoso, esa sensación primitiva y arcaica de lo sagrado que precede a cualquier sistema religioso. Lo numinoso no es solo una experiencia, sino una impronta indeleble en la conciencia humana que ha atravesado todas las culturas y civilizaciones, configurando nuestra relación con lo divino y lo trascendental.

El concepto de lo sagrado emerge desde los orígenes de la humanidad, vinculado a la experiencia de la trascendencia y la búsqueda del significado en la existencia, un salto evolutivo de las primeras sociedades primitivas que se manifestaron a través de la conexión con lo divino, lo misterioso y lo trascendente.

La muestra propone un retorno a la belleza primigenia, aquella que nos conecta con el instante en que nuestros ancestros sintieron por primera vez la presencia de lo sagrado, la hierofanía. Es un viaje introspectivo que invita al espectador a redescubrir ese momento de comunión con lo extrahumano, con aquello que no pertenece al mundo de lo cotidiano, sino al ámbito de lo eterno.

A través del arte, se busca despertar la sensación de lo sagrado, esa emoción ancestral que, aunque olvidada en nuestra cotidianidad, sigue latente en lo más profundo de nuestra existencia.
Organizado por la Fundación DEARTE y comisariado por Judith Cuba.
La muestra se podrá visitar hasta el 30 de septiembre.
Palacio Ducal de Medinaceli
Plaza Mayor, 4
42240 – Medinaceli (Soria)
Tel: 975 326 498 – 628 791 610