Si os encontráis por San Sebastián este mes de agosto, estáis a tiempo de disfrutar de la magnífica exposición AQUAZUL de la artista vasca Nisa Goiburu en la Sala Nautilus del Aquarium donostiarra.
Una vez más Nisa Goiburu nos da muestra de esa gran capacidad de convertir los sentimientos en expresión poética visual. Aquazul es un proyecto pluridiciplinar donde predomina su visión interior; nos habla de la mujer, el mar, el universo; de las huellas del recorrer y de los océanos que la transporta a otras culturas.
Aquazul nace del mar, del azul profundo y del azul celeste que la mira, del azul frío de la melancolía y la espera, del lapislázuli del encuentro y del azul turquesa de la renovación; nos narra el significado de la vida a través de las texturas de la materia y el color.
En la muestra nos encontraremos con el arte en toda su diversidad y atemporalidad. Goiburu compone sus intervenciones con varios elementos, desde pinturas, dibujos y collage hasta instalaciones y performance uniendo todas las artes en una sola voz.
Judith Cuba comisaría de la muestra hizo la presentación, habló sobre el proceso del proyecto, de un trabajo que nace de la investigación, de cómo la artista va componiendo la obra, los materiales que maneja para intervenir la pintura, de su técnica muy personal que se ha ido enriqueciendo con el tiempo hasta convertirse en una alquimia que se confabula con lo intuitivo y los sentimientos.
La comisaría de la exposición nos dice en su crítica;
“La exposición Aquazul que nos trae Nisa Goiburu nace de dos miradas, la poética y el proceso creativo de su arte siempre en compromiso con la vida, nos acentúa una vez más esa estrecha afinidad de la artista con la naturaleza.Aquazul surge del mar, de ese dialogo de recuerdos que nos evoca la inmensidad del océano; la lejanía, la ausencia, y que se convierte en esperanza como si de una poesía se tratase.
La exposición explora el azul en todos sus matices y dimensiones para dar significado y respuestas, haciendo tangible el agua y su universo y todo ese horizonte azul donde el océano se une con lo inmaterial. Asimismo, nos ofrece una visión única de los procesos en su trabajo de reciente creación destacando el papel crucial de la materia y el color, utiliza materiales sobrantes de anteriores colecciones como semillas que han germinado para la ejecución de este proyecto permitiendo al espectador ahondar en la mente de la artista y participaren su recorrido.
Sin duda esta es una exposición para vivirla, una vez más Nisa Goiburu nos da muestra de que la experimentación artística permanece siempre como algo vivo y latente en su arte.”
Nisa Goiburu en la presentación de la perfomance “Nací del mar” el día de la inauguración, con la intervención de la soprano María Mendizabal y la bailarina Garazi Egiguren.
La exposición se puede ver en la Sala Nautilus del Aquarium de San Sebastián, en horarios de: Jueves, Viernes y Sábados: 18 h-20 h
Hasta el 31 de agosto.
La exposición ha tenido mucho eco en los diferentes medios de comunicación. Dejamos aquí un link de la entrevista a Nisa Goiburu en Radio Nacional de España.
El museo Thyssen de Madrid acoge la muestra que pone en diálogo las obras del modisto con el arte que más le inspiró, una exposición de las 90 mejores creaciones de Cristóbal Balenciaga (Guetaria, 1895-Jávea, 1972) junto a 55 obras maestras de la pintura española de los siglos XVI al XX.
El diseñador vasco era un amante de España y su historia y revisaba continuamente la historia del arte llegando a tenerla presente en sus trajes, con una fuerte personalidad y estilo propio; hasta en su periodo más vanguardista reinterpretaba momentos simbólicos de la historia española de manera muy moderna en sus diseños, y reflejaba la influencia de los maestros que más admiraba: El Greco, Velázquez, Zurbarán, Goya, Murillo, Zuloaga,Madrazos, Julio Romero de Torres,Carreño de Miranda y otros grandes de la pintura española.
Casi 50 años y la primera que reúne, junto a sus diseños, una selección de cuadros de grandes nombres de la historia del arte español, una de sus principales fuentes de inspiración. Las conexiones se basan en volumen, elementos conceptuales, formas y paletas cromáticas. Y a pesar de que estas conexiones siempre estuvieron presentes, nunca antes se había organizado una exposición que pusiera en relación ambos conceptos.
Tenía solo 12 años cuando Cristóbal Balenciaga retó a la marquesa de Casa Torres: él le haría una copia exacta del vestido de lino que lucía aquella noche la aristócrata si ella le conseguía la tela. Se encontraban en el palacete familiar de Getaria y a la que después se convertiría en bisabuela de la reina Fabiola le hizo gracia y aceptó encantada. Era el verano de 1907 y ahí arrancó la fulminante carrera de quien acabaría convirtiéndose en el modisto más influyente y valorado de la historia de la alta costura.
Desde muy niño solía quedarse absorto ante las pinturas que adornaban las viviendas de la gente de alta sociedad para las que su madre, Martina Eizaguirre, hacía arreglos de ropa. Ese deleite le acompañó toda su vida, en incontables visitas al Prado donde reforzaba su inspiración ante El Greco, Velázquez, Murillo, Carreño de Miranda, Zurbarán, Goya o Zuloaga. Esa estrecha vinculación entre la pintura española y sus mejores creaciones de moda puede ver ahora en el Museo Thyssen-Bornemisza comisariado por Eloy Martínez de la Pera hasta el 22 de septiembre. Esta es la mayor y más completa exposición que se le dedica en España a un artista que fue coetáneo de Dior y Chanel y autor de modelos icónicos para Grace Kelly, Mona Bismarck, Gloria Guinness, Marlene Dietrich o Greta Garbo.
«Con los tejidos nosotros hacemos lo que podemos, Balenciaga hace lo que quiere», dijo Christian Dior, uno de sus rivales más directos. Podemos establecer la importancia de su trayectoria en la moda de Paris. «Fue el modisto más respetado, inspirador e influyente de la historia», dice rotundo el comisario de la exposición.
También Chanel alabó sus creaciones, sus tejidos con peso, los bordados hechos a mano, la pedrería, las lentejuelas. Sin apenas cortes ni costuras su estilo se ve en vestidos de formas rectas o redondeadas con un acabado perfecto, casi escultórico. Hizo colecciones en azules cobalto, en verdes ceniza, en rosas fucsia. Y, sobre todos los artistas, se ensimismó con Zurbarán, con los hábitos de sus monjes, con las figuras de sus santas, «a las que maquillaba y enjoyaba». Chanel lo calificó como «el único auténtico couturier» y, no es para menos, ya que «creó nuevas siluetas de las cuales se nutre el guardarropa de todas las millenials de hoy en día», comenta el comisario. El vestido baby doll, el vestido túnica, las faldas balón, la línea barril, el vestido didí o el pavo real (más corto por delante que por detrás) «son siluetas de Balenciaga».
Por su taller pasaron mas de 400 diseñadores de moda para formarse como Givenchy, Óscar de la Renta o Paco Rabanne. Su estilo innovador, su perfecto dominio de la costura y la riqueza de unos tejidos marcaron su estilo.
«Un buen modisto debe ser arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filósofo para la medida», dijo alguna vez Balenciaga.
Fuentes: Museo Thyssen-Bornemisza, El País, Es Madrid, ABC.
La exposición retrospectiva que hoy nos trae “Olafur Eliasson: en la vida real” es la muestra individual más completa e importante celebrada en el Reino Unido, se inauguró el pasado 11 de julio, y ya es ‘la exposición imperdible’.
Eliasson tiene una larga relación con la Tate Modern, en el mundo del arte, todos tenemos retenida en la memoria su sol resplandeciente The weather project que impresiono a los visitantes del museo, la instalación atrajo a más de dos millones de personas al Turbine Hall en 2003. Más recientemente, su exposición Ice Watch en 2018, el artista trasportó desde Groenlandia hasta Londres grandes bloques de hielo glaciar que se exhibió en el exterior del museo para concienciar al espectador sobre el cambio climático ofreciendo otra experiencia inolvidable para visitantes de todas las edades. Sus instalaciones no sólo cautivan, vuelven consciente a los sentidos.
Mas de 40 obras de arte reúne la exposición del artista danés-islandés Olafur Eliasson realizadas entre 1990 hasta la actualidad que incluyen esculturas, fotografías y pinturas. Los materiales que utiliza van desde musgos, agua de deshielo glacial y niebla, hasta metales ligeros y reflectantes, todo ligado a tres principales intereses: su preocupación por la naturaleza, perfeccionada a través del tiempo que pasó en Islandia; su investigación en geometría compleja en patrones de movimiento y su interés por la teoría del color.
«Partícula de polvo de estrellas», 2014. Al salir del ascensor hacia la entrada de la exposición nos encontramos con esta escultura colgante, la esfera cambia de apariencia a medida que los paneles de vidrio filtrante parcialmente reflectante captan la luz y reflejan el entorno.«Esfera de viento frío», 2012. En una esquina de la entrada principal, se encuentra esta estructura geométrica compuesta por tres esferas de tamaños diferentes. Una bombilla en el centro proyecta sombras y reflejos, su apariencia depende de la posición del observador.
La muestra es extensa, con obras extraordinarias e instalaciones sorprendentes por su magnitud, algunas nos introducen dentro de fenómenos naturales como el arco iris que ocupa un gran espacio del museo. Otras, producen reflejos y sombras que juega con el público con la forma en que percibimos e interactuamos con el mundo que nos rodea.
Como ocurre con gran parte del trabajo de Olafur Eliasson, la participación activa del visitante es de vital importancia. Tu sombra incierta (color) comprende lámparas halógenas con luces de varios colores y una pantalla de proyección blanca; que al caminar, la sombra en movimiento se proyecta en una combinación de colores parpadeantes. Los visitantes del museo que entran en la habitación proyectan múltiples sombras de diferentes colores, oscuridad y tamaño según su posición.
Tu sombra incierta (color), 2010
Una de las obras más evocadoras se titula Tu pasajero ciego (Your blind passenger), de 2010. El espectador queda literalmente cegado al entrar en esta instalación absolutamente inmersiva. Le recibe una intensa luz blanca reflejada en una espesa niebla que impide la visión a más de un metro y 20 centímetros. A través de los 39 metros de largo de ese corredor estrecho, se ven obligados a confiar en otros sentidos diferentes a la vista para orientarse. A medida que avanzan por el pasillo, la luz irá cambiando de tonalidades. Dicho así, puede pensarse que fuera una instalación claustrofóbica; sin embargo, la sensación que se tiene al atravesar esa espesa niebla es de una plenitud y una serenidad extrañas. Pasajero ciego (blind passenger) es la expresión danesa para referirse a un polizón.
Tu pasajero ciego, 2010 La instalación, es un gran pasillo de 90 metros de largo, iluminado por una luz intensa casi cegadora en cuyo entorno flota una nebulosa de atmosfera densa la cual proporciona tan sólo una visibilidad de 1,5 metros. Esta circunstancia calculada obliga a los visitantes del museo a utilizar otros sentidos además de la vista para orientarse con su entorno.
Espacio modelo En en el centro de la sala de Espacio modelo, se encuentra una inmensa vitrina que contiene alrededor de 450 maquetas, prototipos y estudios geométricos de diversos formatos. En conjunto, constituyen un registro del trabajo de Olafur Eliasson con su equipo de estudio y con el artista, matemático y arquitecto islandés Einar Thorsteinn (1942-2015).
Entre 1996 y 2014, Thorsteinn y Eliasson colaboraron en varios proyectos e investigaron las formas geométricas, simetrías y proporciones que estructuran varias esculturas y pabellones de Eliasson. Una de las formas modulares que se ven aquí, por ejemplo, es un estudio para » Your spiral view 2002″, que se exhibe en esta exposición.
Actualmente, la Sala de Modelos se encuentra en el Moderna Museet de Estocolmo, pero el estudio, y en particular sus equipos de diseño y geometría, continúa creando maquetas y prototipos como parte de su investigación.
Primeras obras Esta sala reúne muchas de sus producciones tempranas y revela las razones que siguen motivando su arte en la actualidad.
Proyección de ventana 1990, Wannabe 1991 y Crecí en soledad y silencio 1991 se realizaron mientras Eliasson aún estudiaba arte. Utilizando diferentes tipos de luz para alterar la experiencia del espacio y la arquitectura. Como en muchas de las obras de Eliasson de esta época, de mecanismo simple y a la vista-
Window Projection 1990
Eliasson lleva mucho tiempo interesado en la naturaleza y el clima. Desde sus inicios, conectó sus experiencias del paisaje islandés con la práctica escultórica. Algunas obras, como Wavemachines (Máquinas de olas) de 1995, reproducen fenómenos naturales. Otras, como Regenfenster (Ventana de lluvia) de 1999, recrean los efectos de las condiciones climáticas. En Moss wall (Muro de musgo) de 1994, creada a partir de líquenes de reno escandinavos, Eliasson añade un material inesperado del exterior al espacio interior controlado del museo. El aroma y la textura de la obra también impactan los sentidos.
Muro de musgo, 1994
Estos intereses por la iluminación, la naturaleza y la percepción dieron lugar también a instalaciones tempranas, como Beauty (1993) y No nights in summer, no days in winter (1994), que se pueden encontrar en los dos espacios situados más allá de esta sala.
Beauty 1993
Caleidoscopios Esta sala reúne dos obras, una de 2002 Your spiral view, y Your planetary window 2019. Eliasson lleva haciendo caleidoscopios desde mediados de los 90, para él, el caleidoscopio ofrece más que una simple experiencia visual lúdica. Multiplica reflejos que fracturan y reconfiguran lo que se ve. Ofrece diferentes perspectivas a la vez.. Se puede abandonar la sensación de dominio del espacio y, en cambio, disfrutar de una especie de incertidumbre. Eliasson suele utilizar el caleidoscopio para armonizar el espacio interior y exterior de una exposición. La apariencia de ambos cambia a medida que se disuelve la frontera entre la galería y el mundo exterior.
«Espiral 2002»«Espiral 2002» interior
Eliasson ha creado una serie de esferas colgantes, incluidas las dos que se encuentran en el exterior de la exposición y una nueva obra, In real life 2019, aquí. Cada una se estructura según un principio geométrico complejo pero regular. El artista está especialmente interesado en las espirales, ya que crean una sensación de energía dentro y fuera del objeto mediante el juego de sombras y luces en las paredes circundantes.
In real life 2019
Obras glaciares Eliasson utiliza a menudo hielo glacial en su obra. En ocasiones, el hielo pretende ser un llamado a la acción contra la emergencia climática. El aumento de la temperatura ha provocado que la capa de hielo de Groenlandia pierda entre 200 000 y 300 000 millones de toneladas de hielo glacial cada año, una tasa que se prevé que aumente drásticamente. Ice Watch , que se presentó frente a la Tate Modern en 2018, es una instalación de bloques de hielo extraídos de las aguas costeras de Groenlandia. Ofreció una experiencia directa y tangible de la realidad del deshielo del Ártico.
Otras obras, como las de esta sala, son una referencia más abstracta al entorno cambiante. En Corrientes Glaciales (2018), se colocaron trozos de hielo glacial sobre capas de pigmento coloreado. Esto creó ondulaciones y desvanecimientos de color al fundirse sobre el papel subyacente. En el pabellón Presencia de la Ausencia (2019), un molde de bronce hace visible el espacio vacío dejado por un bloque de hielo glacial que se derritió. Llamarada Esférica Glacial (2019) está construida con vidrio elaborado a partir de pequeñas partículas de roca creadas por la erosión glacial.
Corrientes glaciares (Glacial currents) 2018
Islandia Eliasson visitó Islandia con frecuencia durante su infancia y aún conserva una fuerte conexión con el paisaje del país. A lo largo de los años, ha creado series fotográficas que documentan el país. Ha descrito Islandia como un lugar con el que necesita conectar físicamente, escalando, caminando, nadando o incluso haciendo rafting. Tomó las fotografías de la serie «The River-Raft» (2000) desde una balsa mientras era arrastrada río abajo.
Serie del Deshielo de los glaciares 1999/2019 (The glacier melt series 1999/2019)Serie El Derretimiento de los glaciales «The River-Raft», 2000.
Pasar tiempo en Islandia le ha permitido a Eliasson presenciar de primera mano cómo el calentamiento global está provocando el derretimiento de sus glaciares. Esta sala incluye una serie de fotografías de los glaciares islandeses tomadas por Eliasson en 1999. A esta se unirá en otoño una nueva serie, tomada en 2019, que muestra los cambios que se están produciendo actualmente en este paisaje.
La estancia de Eliasson en Islandia también le permitió familiarizarse con las condiciones atmosféricas. Esto despertó su interés por cómo los artistas han captado la luz a lo largo de la historia. En Experimentos de color 2019, Eliasson analizó las paletas de colores de dos pinturas del artista alemán Caspar David Friedrich (1774-1840) que representan la inmensidad de la naturaleza: Der Mönch am Meer (El monje junto al mar) (1808-10) y Der einsame Baum (El árbol solitario) (1822). Cada pintura se abstrajo en todos los colores que contiene. Estos se distribuyeron proporcionalmente alrededor de cada lienzo para formar un círculo cromático alternativo.
Experimentos de color, 2019
Esta sala se divide de la siguiente: Suney 1995, un ejemplo temprano del interés de Eliasson por el color, la arquitectura y la percepción.
El estudio ampliado El último espacio, ofrece una perspectiva de su estudio y su práctica, así como de las numerosas iniciativas que su mente, siempre curiosa e inquisitiva, ha generado, La práctica de Eliasson se ha extendido más allá de las obras de arte, de exposiciones y esculturas públicas, lleva trabajando en su estudio muchos años, con colaboradores externos, en proyectos arquitectónicos, en la edición de un libro de cocina, creación de una escuela de arte y en proyectos de danza. Ha fundado un estudio de arquitectura, llamado Studio Other Spaces , con su colaborador de mucho tiempo Sebastian Behmann, e inició proyectos que abordan directamente los problemas que el mundo enfrenta hoy. Estos incluyen proyectos relacionados con la energía renovable (Little Sun), el cambio climático ( Ice Watch ) y la migración ( Green light – An artistic workshop ).
El Estudio Expandido evoca los intereses y actividades más amplios que desarrolla el estudio de Eliasson en Berlín. El extenso tablón de anuncios se inspira en las paredes del estudio, donde equipos de investigadores y artesanos, así como el propio Eliasson, comparten preguntas, artículos, imágenes y recortes de prensa. Los materiales están organizados por palabras clave en orden alfabético.
En la mesa circular, encontrarán la obra de Eliasson , «El proyecto de evolución estructural» , estrenada en 2001. Con las herramientas y conectores de Zometool, pueden colaborar para construir y reconstruir estructuras y formas. Cada dos miércoles, habrá una conexión en directo con el estudio, donde se mostrará la vida cotidiana y diversos proyectos y actividades que se llevan a cabo allí.
«Proyecto de evolución estructural» 2001
Proyecto Lamparas solaresLittle SunLamp es una lámpara solar diseñada por Eliasson junto con el ingeniero Frederik Ottesen para los 1.600 millones de personas en todo el mundo que viven sin conexión a la red eléctrica. Esta obra responde a la situación actual, donde los recursos naturales ya no abundan. Su proyecto en la actualidad proporcionar iluminación económica a zonas de África, Filipinas y otras zonas que viven sin electricidad; actualmente hay más de 830.000 lámparas en circulación.
A lo largo de su trayectoria como artista consagrado e influyente a nivel mundial, Olafur ha demostrado un firme compromiso con la lucha contra el cambio climático y el fomento del acceso a las energías renovables. Como Embajador de Buena Voluntad de UNPD, Olafur aporta una perspectiva nueva y creativa a los problemas sociales y ambientales que enfrenta nuestro mundo hoy en día. Mediante su creatividad, pone de relieve los vínculos, a menudo subestimados pero fundamentales, entre el arte, el medio ambiente, las energías renovables y el cambio climático.
Estudio Olafur Eliasson Cocina en la Terraza Bar Su pasión por la comida nutritiva, deliciosa y producida de forma sostenible ha convertido en un nuevo programa de taller de cocina en su estudio (documentada de forma fascinante en Instagram @soe_kitchen) y, durante esta exposición, colabora con el equipo de catering de la Tate para ofrecer comida orgánica, vegetariana y de origen local en el Terrace Bar de la Tate Modern de la planta baja, ahí se sirven sopas, ensaladas, pan y pasteles inspirado en las recetas del estudio. El restaurante se ha transformado para reflejar el ambiente de la cocina de Eliasson en Berlín. La Tate Modern invita a comer en familia, en mesas similares a las del estudio, rodeado de obras de arte y lámparas de Eliasson.
‘El Terrace Bar’ ofrece un programa público sobre temas como sostenibilidad y comunidad, además de talleres prácticos de fermentación, repostería y conservación. Puede consultar el horario y más información en SOE Kitchen, en el Terrace Bar .
Eliasson sitúa la experiencia en el centro de su arte. Una mayor conciencia de nosotros mismos y de los demás crea un sentido de responsabilidad. En definitiva, cree que el arte puede tener un fuerte impacto en el mundo exterior del museo.
Edición: Arte, espacio y contenido – Tate Modern of London – Estudio de Olafur Eliasson.
La Fundación Telefónica presenta esta muestra monográfica que reafirma la obra visionaria de William Klein (Nueva York, 19.04.1928) como una de las más destacadas del siglo XX y, sobre todo, pone de relieve una visión clara y feroz del núcleo de la sociedad moderna.
Del 7 junio al 22 septiembre 2019
John Szarkowski escribió: «Las fotografías de Klein en los años cincuenta y sesenta fueron quizás las más intransigentes de su época; las más intrépidas y penetrantes, se alejaban de los estándares establecidos de calidad formal… Con mucha autenticidad sus fotografías extendían la veracidad de lo que la vida puede ser a través de las imágenes ampliando su vocabulario «.
Fotografías granuladas, borrosas y de alto contraste, eran cualidades consideradas generalmente como defectuosas en la popular comunidad fotográfica. Klein no sólo las defendió sino que cultivó estas cualidades mediante el uso de una cámara de 35 milímetros, una película lenta y una lente de gran angular, tanto para la fotografía de moda como para su trabajo personal. Su enfoque sentó un precedente para muchos fotógrafos callejeros de la década de 1960, cuyo trabajo se basa en muchas de sus innovaciones.
Klein revolucionó la historia de la fotografía, estableciendo las bases de una estética moderna que todavía pervive: una estética en contacto directo con una sociedad de posguerra aun por reconstruir, imaginar, soñar.
Inicia sus exploraciones fotográficas a principios de los 50, fijándose en la sombra y la luz, fundamentos de la fotografía. A los 20 años se traslada a París, donde centra sus esfuerzos en construir su propia colección de pinturas abstractas. Este Klein pintor hace suyo el medio fotográfico, utilizándolo para extender el alcance de sus abstractos. Pero, pronto, su mirada se volverá hacia la multitud: hombres, mujeres, adolescentes, ancianos, niños, trabajadores, aristócratas… En otras palabras, el ser humano.
La muestra monográfica ‘William Klein. Manifiesto‘ constituye la primera gran retrospectiva de Klein en nuestro país. Dentro del marco del festival PHotoEspaña, la exposición propone unir todos los segmentos de la obra pictórica, fotográfica, gráfica y cinematográfica del artista.
Comisariada por Raphaëlle Stopi, la exposición tiene como objetivo, a través de 245 obras y documentos, desplegar todas las vidas creativas de Klein: sus muy tempranas –y muy poco vistas– pinturas, sus experimentos fotográficos abstractos, sus series de grandes ciudades, sus contactos pintados, su trabajo para revistas de moda, sus películas y proyecciones…
“Si tus fotos no son lo bastante buenas es que no te has acercado lo suficiente”. A William Klein siempre le ha gustado esta famosa frase del fotógrafo Robert Capa. Tal vez sea esta máxima la que le ha impulsado a estar “lo bastante cerca” de sus sujetos desde el principio y sin reservas.
«Si deseas crear una sensación de intimidad en tus fotografías, no fotografíes a media calle de distancia con un teleobjetivo. Más bien, lánzate con una lente gran angular (35 mm o más amplio) para quedar justo sobre la acción. Conviértete en un participante activo de la escena. Interactúa con la gente, escucha sus conversaciones, y como regla general, sitúate lo suficientemente cerca hasta ver el color de sus ojos. Es mas, en lugar de sólo enfocarse en sujetos individuales, intenta agregar más contenido dentro del marco».
Inicios y abstracciones fotográficas
Empezó a mediados de la década de los años 1950, tras estudiar en la Sorbona y
frecuentar los talleres de André Lhote y Fernand Léger, sacudiendo todas las costumbres
y barriendo los códigos existentes súbitamente. En 1952, por invitación del director
italiano de teatro Giorgio Strehler, expone en Milán en el Teatro Piccolo; más tarde en la
Galleria del Milione y realiza una serie de pinturas murales abstractas para arquitectos
italianos. Uno de ellos, Angelo Mangiarotti, le encarga paneles murales en blanco y negro.
En respuesta, Klein crea un conjunto de monumentales paneles giratorios de madera
montados sobre rieles que, sin que él pudiera intuirlo, constituirán el inicio de su obra
fotográfica. Es precisamente al fotografiar estos paneles pintados para documentarlos
cuando Klein se encuentra cara a cara con la fotografía y su potencial, y se plantea recrear dichas geometrías blancas y negras en el laboratorio. Así, Klein inicia un corpus redescubierto tardíamente en 2012– consistente en composiciones abstractas realizadas
en el cuarto oscuro y expone sus “abstractos” en el Salón des Réalités Nouvelles de París.
El nacimiento de “lenguaje Klein” y las series de las grandes ciudades En la década de los años 50 el libro era el primer canal de difusión de una obra fotográfica. En París contacta con Les éditions du Seuil, editorial en la que trabaja el cineasta experimental Chris Marker, quien le garantiza la publicación de su obra, respetando el proyecto original de Klein. Así publica en 1956 Life is Good & Good for You in New York:
Trance Witness Revels, que se convierte en su manifiesto, un libro revolucionario que
sentó las bases del “lenguaje Klein” e hizo temblar los principios de una fotografía que por entonces buscaba un lugar en las artes. Fue publicado en Italia y Japón y elevado de
inmediato a la categoría de fundamental.
En este manifiesto se advierte la mirada global de Klein en su obra: hace de la calle su
materia prima, abarcadora, generosa y voraz en todas sus dimensiones. Nos habla de un
siglo en movimiento, un siglo de mutaciones, de creaciones, de emancipaciones. Situado
siempre en el centro, muy cerca de su tema para captar mejor las líneas de tensión, crea,
en la década de 1950, grandes conjuntos fotográficos en el corazón de las ciudades
modernas como “New-York 1954-55”, “Rome 1956”, “Moscou 1959-61” y “Tokyo 1961”.
Pronto descubre la sociedad del espectáculo, dirigiendo para la televisión y fotografiando
para la prensa de moda hasta que llegue el cine para satisfacer su deseo de movimiento
y su compromiso como fotógrafo.
El cine y la imagen de moda en la obra de William Klein Klein también mantiene una relación ambivalente con la fotografía de moda, que le divierte del mismo modo que le incomoda, y esta será, mediante la puesta en escena
que implica, su puerta de entrada a la dirección cinematográfica. Llegado al mundo de la
moda de la mano del director artístico de Vogue, Alexander Liberman, Klein lleva la modelo a la calle, dejando que la calle entre en la imagen y la multitud se reúna, vaya
creciendo y el tráfico se altere hasta que él pulse el obturador para registrar la tensión
urbana en juego.
También Klein ha dirigido veintiuna películas –cortometrajes, mediometrajes y
largometrajes– en los campos de la ficción y el documental, y cerca de 250 anuncios
publicitarios. El dinamismo artístico que despliega en este ámbito es impactante,
cambiando de un estilo a otro, y a veces combinando varios géneros en la misma película, desde la comedia musical a la telerrealidad. Al llegar al mundo del cine de manera tardía, Klein lo concibe como un espacio de libertad en el que escenifica sus proféticas visiones de nuestra modernidad, con un posicionamiento más político que nunca. Así, la exposición se completa con un enfoque sobre su película ¿Quién es usted, Polly Maggoo? (Qui êtes-vous, Polly Maggoo? 1966), una sátira inigualable y visionaria del mundo de la moda y, más ampliamente, de la sociedad del espectáculo. Para interpretar a la protagonista, Polly Maggoo, Klein recurre a la modelo Dorothy McGowan, que había colaborado con él en muchas series de moda para Vogue.
Los contactos pintados
Por último, la muestra recoge también sus “contactos pintados”, realizados en su estudio
y donde la fotografía se encuentra con la pintura, que el artista aplica con pinceles de gran tamaño. Las hojas de contactos se utilizaban hasta hace poco por los fotógrafos
profesionales para visualizar de una sola vez todas las tomas de la misma película
fotográfica. Los que se presentan en la exposición son originales, aunque están
ampliados.
Actividades paralelas
Con motivo de la exposición, que podrá visitarse en Espacio Fundación Telefónica entre el 8 de junio y el 22 de septiembre, la exposición se completa con actividades de difusión
cultural para el público general, adultos, familias e intergeneracional. Para el público
general se celebrarán visitas comentadas sin reserva previa a partir del sábado 15 de junio del 2019 y visitas concertadas con reserva previa. Para los adultos se han programado atractivas actividades como “LaCalleEsNuestra toma Gran Vía”, “La fotografía, el arte y comercio”, “Son ciudad”, “Instante fotográfico y modernidad”, “De cómo William Klein devolvió a París la idea robada de arte moderno” y “Ficciones delirantes de William Klein”.
Las familias (niños de 6 a 12 años acompañados de adultos) podrán participar en el taller
“Clic, clic… ¡Klein!” y el público intergeneracional (a partir de 14 años) podrá apuntarse al taller “Memoria Urbana”.
Además, se celebra un concurso para Instagram en el que se invita a buscar, crear y
compartir imágenes inspiradas en la obra de este maestro de la fotografía, a recorrer las
calles y viajar en busca de nuevas geometrías, urbanas y humanas, de cambios y
revoluciones de lo cotidiano. Para participar, el usuario ha de publicar su imagen en
Instagram con el hashtag #WilliamKleinContest, hasta el 9 de junio incluido. Las 50
mejores imágenes recibidas se podrán contemplar en la Instagramers Gallery a partir
del 18 de junio.
La Galería de arte Cruz Bajo presenta el último trabajo de la artista vasca Nisa Goiburu “Presencia ¿Presencia?”
Nisa Goiburu es conocida por desarrollar una obra de alto valor expresivo, como creadora y pensadora lleva una extensa e intensa trayectoria expositiva, sus proyectos son experiencias artísticas que se vincula con otros proyectos, como una continuación de procesos anteriores que nacen de la indagación metodológica.
Nisa Goiburo – Perfomance «Crisalida» de la exposición Presencia ¿Presencia?
En la exposición “Presencia ¿Presencia?» que nos presenta Nisa Goiburu y comisariada por Judith Cuba, podemos ver claramente tres colecciones que se interrelacionan entre si, como entretejiendo un dialogo y un relato sobre la mujer en el tiempo. La artista aborda (como dice en el catálogo de la muestra) “un recorrido en el tiempo de la presencia-ausencia de la mujer» basada en la investigación y «desde una perspectiva psico-socio-antropológico nos expone un estudio conceptual de la mujer contemporánea; nos habla del renacer, de la crisálida, de su metamorfosis y del vuelo sin las resonancias de la gravidez poniendo de manifiesto la sensibilidad expresiva y la técnica muy personal de la artista”.
Recomendamos esta magnífica exposición para descubrir un nuevo relato sobre la mujer contemporánea, un lenguaje conceptual y poético que fusiona horizontes, materia y sentido; concretando el vínculo entre la plástica y el pensamiento que da forma a través de diversas técnicas para materializar una obra que reclama al espectador la emoción y la reflexión.
Jorge Gallego gana el premio Reina Sofia de Pintura y Escultura 2019.
Nota de prensa
El 54 PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA recayó en el artista sevillano Jorge Gallego García, con una obra titulada “Vacíos”, un óleo sobre lino de 160 x 200 cm, después de que en las dos pasadas ediciones, las obras ganadoras hubieran sido esculturas.
Organizado por la Asociación Española de Pintores y Escultores y con la especial colaboración de Google
Los finalistas son de Madrid (Costa Rica), Barcelona, Lepe (Huelva), Vigo, Baracaldo (Vizcaya) y San Sebastián
El Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo López, Ana Abade Gil, representante de Google España y Portugal, Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, los miembros del Jurado, Eduardo Naranjo, Alejandro Aguilar Soria, Paula Varona, Tomás Paredes y el periodista y escritor Javier Sierra, Premio Planeta 2017, así como la totalidad de la Junta Directiva de la centenaria entidad, presidieron el 6 de marzo, en la Casa de Vacas del madrileño Parque del Buen Retiro, el acto en el que se dio a conocer el fallo del Jurado y se llevó a cabo la entrega del 54 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, que organiza la Asociación Española de Pintores y Escultores y cuenta con la colaboración de Google.
Gallego García nació en Sevilla en 1980 y reside en Montellano, donde trabaja unido a los paisajes que le vieron crecer y que han marcado su trayectoria artística. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, se dedica plenamente a la creación pictórica. Entre otros reconocimientos ha obtenido el primer premio del Concurso de Pintura Figurativa organizado por la Fundación de las Artes y los Artistas de Barcelona (2009) y la Medalla de Honor en el Premio BMW de Pintura (2015).
Obra ganadora “Vacíos” de Jorge Gallego García, “Vacíos”, un óleo sobre lino de 160 x 200 cm
“Mi obra transcurre paralela a mi vida –destaca el artista–. El pintor se nutre de las experiencias, de lo que le acontece en el día a día, que no tiene por qué aparecer explícitamente en la imagen pero siempre debe influir en las decisiones y filtrarse en el proceso creativo. Cuando pinto algo es porque lo he vivido de alguna forma. Un acontecimiento, un pensamiento, un sentimiento o una pequeña emoción emanada de un momento fugaz pueden dar lugar al nacimiento de una idea, al germen de lo que se puede convertir en una pieza artística. Y eso es parte de la obra, del proceso, del viaje; no podemos quedarnos con la pintura puesta sobre el lienzo porque esa es la piel, la última capa que cubre todo lo que hay detrás; esa pintura es la palabra que cuenta lo oculto, el verso que narra el misterio”.
Pero además, el Jurado ha querido destacar un total de seis finalistas que, por estricto orden alfabético, han sido:
Lorna Benavides Romero, con una escultura en talla directa en mármol, titulada “Aura”;
La escultura de Xavier Denia Valls titulada “Orfeo”;
La escultura de resina y fibra de vidrio de José Manuel Martínez Pérez titulada “La mañana”;
La escultura de grandes proporciones de José Molares Fernández, titulada “Vete de mí”;
El óleo de José Mª Pinto Rey titulado “Hipnosis evanescente”;
Y por último, el acrílico de Gonzalo Prieto Cordero que lleva por título “Los avistadores de ballenas”.
El Jurado, los finalistas y el ganador del 54 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura
Escultura de Lorna Benavides Romero, en talla directa en mármol, titulada “Aura”
Óleo de José Mª Pinto Rey titulado “Hipnosis evanescente”
Escultura de Xavier Denia Valls titulada “Orfeo”
Escultura de grandes proporciones de José Molares Fernández, titulada “Vete de mí”
Acrílico de Gonzalo Prieto Cordero que lleva por título “Los avistadores de ballenas”
Un año más, se demuestra la excelente recuperación de la escultura, que hasta hace pocos años tenía una presencia casi testimonial en certámenes y concursos, y que está superando en calidad y casi casi cantidad, a la obra pictórica, al menos en el Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura.
Con todo, conforman una exposición de enorme calidad que presenta el talento de los creadores españoles representados en la convocatoria.
En su discurso, José Gabriel Astudillo, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores y Presidente del Jurado, ha destacado que “el éxito de nuestra convocatoria sólo es posible gracias a los artistas, porque este es un certamen ideado por artistas, organizado por artistas, que califican otros artistas y que se exhibe oficialmente para artistas y público en general”.
Ha querido destacar además la excelente labor que ha realizado el Jurado, con la selección de unas obras que dan como resultado una exposición que tiene su propio lenguaje y discurso, que conecta con el público (ya sea profano o erudito) y los críticos merced a una clasificación independiente, libre y en la que todo es arte, creatividad y sensibilidad extremas”.
Tal y como asegura Ana Abade, en nombre de Google, “el Premio Reina Sofía se ha consolidado y convertido en un referente nacional en el que se presentan las más novedosas tendencias artísticas de estas dos disciplinas y sirve de antesala al resto de certámenes nacionales. Para Google es un honor también ser parte de esta gran convocatoria que siempre precede a ARCO y presenta lo mejor del arte actual.
Los artistas seleccionados para la exposición han sido: Miguel Ney Alcántara, Ana Alcaraz Montesinos, Javier Aldarias Montiel, Elías Aparicio, Miguel Barbero, Lorna Benavides Romero, Roberto Bolea Martínez, Lola Catalá Sanz, Jorge Cerdá Gironés, Teddy Cobeña, Marisa Cruz Jiménez, Beatriz de Bartolomé, Michael de Coca, Alberto de la Peña Garoz (Garoz), Xavier Denia Valls, Coro Eizaguirre Orbe, Santiago Oswaldo Elejalde Redondo (Santi Elejalde), Magdalena España, Gonzalo Fernández Atance, Jorge Gallego García, Carmen García Mesas (Naná Messás), Juan Carlos García Moreno (Morris), Federico García Zamarbide, Juan Carlos Gil Gutiérrez (Juan Gil), Esmeralda González López, Javier González Casanueva (Javier Casanueva), Eva González Morán, Agustín González Salvador, Manuel Gracia García, Iria Groba Martín, Vicente Herrero Cáceres (Vicente Heca), Chari Horcajada Fernández, Liane María Rabêlo (Liane Katsuki), Juan Manuel López-Reina Coso, Daniel Lorenzo Goñi, Carlos Losa Revuelta, Juan José Lozano Rosado, Javier Lledó Tiedra, David Llorente Sanz, Maribel Manzanares Linares, Antonio Marina Rodríguez, Julián Maroto Fernández, José Luis Martín de Vidales, José Manuel Martínez Pérez, José Molares Fernández, Cristóbal Olmedo Aranda, Javier Ortás González, Fernando Peña Corchado (Leodegario), Elías Peña Salvador, Juan Francisco Pérez-Rosas Hidalgo, José Mª Pinto Rey, Gonzalo Prieto Cordero, José Pablo Puente Jerez (Puente Jerez), Carlos Purroy, Cristóbal Rodríguez Leiva (Cristóbal Leiva), Marcelo Daniel Rodríguez Rodríguez (Daniel Rod), Jennifer-Virginia Rotter, Pilar Sagarra Moor, María Dolores Santos Castillo (Lola Santos), Leonor Solans Gracia, Carmen Susaeta Salichs, Mª Iluminada Vinuesa Cortázar (Ilumin Cortázar), Blanca Tamames Yraola, Concepción Tejeda Gamarra (Concha Tejeda), Antonio Téllez de Peralta y Olegario Úbeda Sánchez.
La entrega del Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura suele presidirla S.M. la Reina Sofía, Presidenta de Honor de la AEPE, que este año no ha podido acudir por motivo de agenda, pero que ha hecho llegar su más sincera felicitación a los seleccionados, finalistas y premiado y su más cordial enhorabuena a organizadores y artistas en general.
El acto, que resultó ser un rotundo éxito, estuvo repleto de guiños y pequeños gestos de la organización que se volcaron en una fiesta del arte de la que todos disfrutaron hasta la hora de cierre de la Casa de Vacas.
Imágenes de la exposición:
Obra de Pilar Sagarra . vista por delante y por detrás.
La organización de la feria de arte contemporáneo cierra su edición 30ª con un balance muy positivo de ventas de las galerías y el aumento de visitas profesionales y asistentes.
La cita registró un incremento del 8% de visitas profesionales respecto al año anterior y del 3% de asistentes, hasta superar los 100.000 a lo largo de las cinco jornadas de la Feria, según datos de la propia organización.
La presencia de Perú como país invitado ha hecho que vinieran grandes coleccionistas de Latinoamérica, directores de museos y personas interesadas como tambien la presencia de coleccionistas, patronos y miembros de museos estadounidenses, especialmente de Nueva York, y eso ha sido muy satisfactorio”, explicó ayer Carlos Urroz, quien se despide como director de Arco y da paso a Maribel López. La nueva responsable, que ha codirigido esta edición y lleva años trabajando con Urroz, cree que “se ha notado más que nunca la energía de gente que tenía ganas de comprar”.
Obra de Sandra Gamarra que toca los temas de discriminación, mestizaje, y raza. Galería Juan de Aizpuru en Arco Madrid.
«Todo vendido», varios galeristas confirmaban ayer la opinión de la directora de Arco. Para la galería francesa Lelong, con el Miró más caro o la obra de Jaume Plensa, “ha sido una edición épica, la mejor en los últimos 12 años”, como subrayó León Tovar. Pero desde la madrileña Espacio Mínimo aseguran incluso que ha sido “la mejor en 25 años”. “Hemos vendido todo”, añadían. En Juana de Aizupuru, en cambio, tenían otra conclusión: “Este año ha sido bueno, pero hace dos fue mejor”.
También en Edward Tyler Nahem muestran su satisfacción destacando que “ha sido una edición muy buena y seguimos cerrando importantes ventas incluso durante los días abiertos al público”. Asimismo, las galerías del programa Opening han mantenido un elevado ritmo de ventas, tal y como manifiesta una de las comisarias de la sección, Ilaria Gianni: “es generalizado el balance positivo de los participantes, que han superado sus expectativas en la Feria y han podido establecer muy buenos contactos”.
Compras institucionales y corporativas
Entre las compras institucionales y corporativas confirmadas en esta edición de ARCOmadrid figuran las adquiridas por la FundaciónARCO, por valor de 140.000 euros, sufragadas con fondos procedentes de la recaudación de la Cena Fundación ARCO celebrada en la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad Madrid, el martes 26 de febrero con motivo de los Premios ´A` al Coleccionismo. Las obras adquiridas, con la asesoría de Vincent Honoré y Manuel Segade, corresponden a 7 artistas de 7 galerías participantes en la 38ª edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCOmadrid: Marion Verboom -Jerome Poggi-; Tania Pérez Córdova -Martin Janda-; Santiago de Paoli -Jocelyn Wolff-; Henrik Olesen – Chantal Crousel-; Rodrigo Hernández –Chertlüdde Galerie-; Lia Perjovschi –Ivan-, y Daniela Ortiz -Àngels Barcelona-, que pasarán a formar parte de la Colección Fundación ARCO, alojada en CA2M Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid.
Como cada año, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía también ha adquirido obras en ARCOmadrid. Es esta ocasión han sido un total de 19 obras de los artistas Maja Bajevic, Néstor Basterretxea, Andrea Büttner, June Crespo, Alejandro Garrido, Lugán, Rosalind Nashashibi, MarwanRechmaoui y Azucena Vieites, por un valor de 350.000 euros.
Por su parte, el CAAC MALI, Museo de Arte de Lima, ha comprado obra deClaudia Martinez Garay -Ginsberg-, y la Fundación Helga de Alvear ha adquirido piezas de artistas como Jenny Holzer, Mario Merz, Antonio Ballester-Moreno, Jan Dibbets, Minjung Kim y Sol LeVitt.
DKV Seguros ha comprado piezas de Carlos Fernández-Pello –García Galería-; Fernando García –Heinrich Ehrhardt-; Elena Alonso –Espacio Valverde-; Mònica Planes –Àngels Barcelona- y Pablo del Pozo –Joan Prats-.
Entre otras ventas figuran las registradas por la galería Lelong, que ha vendido, entre otras, obra de Jaume Plensa y David Nash; Helga de Alvear, de Ángela de la Cruz; la galería F2, de Miki Leal; JérômePoggi, de Sidival Fila; Luis Adelantado, de Rubén Guerrero; Cecilia Vicuña y Voluspa Jarpa, en Patricia Ready; Avelino Sala y Domènec, en la galería ADN; Meiro Koizumi en Annet Gelink; Los Carpinteros en Peter Kilchmann, Nacho Criado, en Formato Comodo.
Premios en ARCOmadrid
Instituciones y empresas de ámbito nacional e internacional comparten el apoyo y el reconocimiento a la creación artística en ARCOmadrid, mediante la entrega de diversos premios. La Comunidad de Madrid ha distinguido la obra de Mercedes Azpilicueta (galeríaNogueras Blanchard) y de Asunción Molinos Gordo (galeríaTravesía Cuatro), en la XVI edición del Premio ARCO/Comunidad de Madrid para Jóvenes Artistas.
El premio Audemars Piguet a la producción de una obra de arte ha recaído sobre el artista Andrea Galvani, de la galería Revolver. Su instalación, Instruments for Inquiring into the Wind and the Shaking Earth, indaga dentro de las fronteras de lo desconocido y ha podido verse en el espacio de la marca en ARCOmadrid 2019.
Illycaffè ha seguido apoyando en ARCOmadrid a los jóvenes artistas emergentes presentes en la Feria con el Premio illy SustainArt, otorgado al artista yanomami Sheroanawë Hakihiiwë, de la galería ABRA, por su revisión contemporánea de la cosmogonía y el imaginario indígena.
Por su parte, Cervezas Alhambra ha entregado la tercera edición de su Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente a la artista Elena Alonso, por su obra s13, r19, z26. También en su tercera edición, el Premio Catalina D’Anglade ha recaído sobre Luis Gordillo por su obra Paisajes por placas (2017), y el Premio Art Situacions sobre la obra Please don’t paint the wall y Please don’t paint the wall. Charlie – D, del Proyecto “À tous les clandestins” de Patricia Gómez y María Jesús González, de la galería valenciana Espaivisor.
En su XIV edición, el Premio ARCO-BEEP de Arte Electrónico ha seleccionado la obra The Wall of Gazes (2011), del artista argentino Mariano Sardón expuesta en la galería Ruth Benzacar.
La artista Hao Jingban se ha proclamado ganadora del Premio de Video Arte Fundación Han Nefkens – ARCOmadrid 2019, galardón para la producción de una obra de videoarte, que en esta edición ha tomado como referencia el título simbólico de la obra de Félix González-Torres“Perfect Lovers”. La nueva obra se presentará en Matadero Madrid coincidiendo con la próxima edición de la Feria.
Este balance positivo, marcado por el especial dinamismo en las ventas y la calidad de los coleccionistas e invitados, son las claves que ha puesto de manifiesto la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, inaugurada el pasado jueves por los Reyes de España y el Presidente de la República del Perú, Martín Vizcarra, y la Primera Dama, Maribel Díaz Cabello.
Un crecimiento que se ha visto favorecido por la gran afluencia de visitantes procedentes de América, muy especialmente de Latinoamérica y destacando Perú, desde donde han asistido alrededor de 700 profesionales, además de Brasil, Argentina, Colombia y México, entre otros. Junto a éstos, resalta igualmente la presencia de coleccionistas patronos y miembros de museos americanos como New Museum, Nueva York; Chelsea Art Group, Nueva York; Meadows Foundation, Dallas; Tate Americas Foundation, Nueva York; Metropolitan Museum of Art, Nueva York; o PIA (Partners in the art), Toronto.
Más allá de las compras y las ventas, Arco, que acentúa con el monocultivo artístico de los espacios sus pretensiones de bienal, sirvió ayer también para tomar el pulso a las tendencias de la creación contemporánea. A saber: hay un auge de la pintura, que tradicionalmente manda en Arco, un cierto repunte de la escultura y la apuesta decidida del mercado, que por esta vez sigue la estela de las instituciones, por la artesanía como tema y como medio. Abundan el barro, la cerámica, el textil o los azulejos en artistas veteranos (Teresa Lanceta) y jóvenes (Elena Alonso). Se ha vista asimismo una fuerte inclinación hacia los materiales reciclados como tambien soportes de acero, aluminio, metacrilatos, fibras de vidrio, instalaciones móviles, luminosas, de mecánica robótica, es el abanico extenso del arte contemporáneo de hoy en día.
Aquí unas imágenes de lo que se ha visto en Arco.
Se presentó tambien en el stand de Renfe «La obra mas cara en ARCO», que ha recibido multitud de comentarios, y que lleva la firma de RENFE. Se trata de la puerta de un tren, llena de grafitis, que la ferroviaria saca “a la venta” por 15 millones de euros. En realidad se trata de una campaña publicitaria y reivindicativa. La compañía se suma por vez primera a esta importante cita artística y lo hace para trasladar su malestar por los grafitis, que le suponen un coste anual de 15 millones de euros. Una cantidad que se deriva de la limpieza de trenes, pinturas, agua, disolventes, traslados a talleres o movilización de personal, entre otros conceptos.
Fuentes: ARTE: ESPACIO Y CONTENIDO, ARCO, EL PAÍS.
«The Shed» Es el nuevo centro multi-artístico contemporáneo de Nueva York, es decir, un lugar donde la música, la danza, el arte, el teatro, las artes plásticas, la tecnología y, todo lo que puedas imaginar, tienen cabida.
Las dos primeras exposiciones de la gran apertura será de los artistas colombianos Beatriz Gonzales y Oscar Murillo. Este nuevo centro cultural neoyorquino que, bajo la dirección artística del británico Alex Poots, cuenta con más de 180.000 m2 en un edificio diseñado por el afamado estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro, que serán dedicados a la puesta en marcha, desarrollo y presentación de proyectos de arte originales como serán los de González y Murillo.
Los principales contribuyentes del proyecto son Michael R. Bloomberg, quien ha dado 75 M. de Dólares para los costos de construcción, estimados en 475 millones, y el matrimonio Jonathan y Lizzie Tisch, quienes han donado 27,5 millones. Hasta la fecha, la institución ha recaudado más de 488 millones de su objetivo de campaña de capital de 550 millones, que, además de cubrir los costos de construcción, financiará los gastos operativos iniciales.
Ya sabes, si vas para Nueva York está primavera y eres un amante del arte tienes algo mas para visitar y disfrutar.
El CAAC recorre 30 años de trabajo de Alfonso Albacete
La muestra recupera para Andalucía la obra del artista antequerano, uno de los principales innovadores de la pintura entre los 70 y 80
Según el comisario de la muestra, Mariano Navarro, «el título de la exposición me he permitido tomarlo de una larga conversación que mantuvimos Armando Montesinos y yo mismo con otro artista igualmente convincente en sus distintas prácticas, Juan Navarro Baldeweg, quien nos habló de ‘los aspectos fuertes de las razones de la pintura’, como el camino por el que optaron los pintores españoles en los años 70 del siglo XX, tanto para escabullirse de las restricciones impuestas por la dictadura entonces declinante, como para dar respuesta a una cuestión crucial: ¿cómo se independiza uno de la modernidad dominante para constituir su propio discurso?».
El pintor alcanzó notoriedad en la escena española a finales de los años 70 con la exposición ‘En el estudio’, en la que abordaba la conjunción de figuración y abstracción en un solo motivo que, a su vez, absorbía los tres géneros de la pintura: la figura, el paisaje y la naturaleza muerta. Desde aquel momento hasta la fecha, Alfonso Albacete ha desplegado y profundizado en aquella experiencia, a la vez que no ha dejado de inventar modos distintos del hecho concreto de pintar como ejercicio propiciatorio de ideas.El pintor alcanzó notoriedad en la escena española a finales de los años 70 con la exposición ‘En el estudio’, en la que abordaba la conjunción de figuración y abstracción en un solo motivo que, a su vez, absorbía los tres géneros de la pintura: la figura, el paisaje y la naturaleza muerta. Desde aquel momento hasta la fecha, Alfonso Albacete ha desplegado y profundizado en aquella experiencia, a la vez que no ha dejado de inventar modos distintos del hecho concreto de pintar como ejercicio propiciatorio de ideas.
Con motivo de la celebración del 750 aniversario de la fundación de la villa de Ordizia BARRENA KULTUR ETXEA se ha presentado la Exposición de Nisa Goiburu, cuya inauguración fue precedida por una performance cuya representación emocionó al público que disfrutó además del gran repertorio de sus obras, y como muy bien definía el Alcalde de Ordizia, José Miguel Santamaría, que la mujer es la protagonista en esta exposición y que la situaba por encima de culturas, civilizaciones y razas.
Nisa Goiburu , Ima Goiburu, Ana Lekuona, Arrate Leunda
Horario de : 18,00 – 20,00h . Festivos y domingos cerrado
BARRENA KULTUR ETXEA, NIKOLAS LEKUONA PLAZA z/g ORDIZIA 943805630
Del 24 de septiembre al 11 de octubre de 2018
Presentamos una pequeña reseña del reportaje que El Diario Vasco hace a la artista.
Nisa Goiburu regresa a Barrena
Ordiziarra de cuna, afincada en Tolosa, Nisa Goiburu regresa, veinte años después, al palacio Barrena, edificio que, dicho sea de paso, está muy cerca de la que fue su casa natal.
Aquel deseo de pintar con lo poco que había; una cuartilla y lápices de colores, que encontró salida y estímulo en el colegio de las Carmelitas situado en la ‘Prazuela’, acabó por adentrarle en el mundo de la plástica. Devenir que en días de bohemia, como salto cualitativo le transmutó del Goierri de los años 60 al París de aquellos días que marcaron época, en cualquier caso un camino del que ya no se apartó nunca, en el que, al día de la fecha, acredita una amplia y destacada trayectoria y un aparejado reconocimiento, que le ha llevado, valga reseñar, a exponer en tres ocasiones en Nueva York.
Humanista, de visión del mundo, de la vida y de las cosas en conjunción astral, desde la perspectiva cosmológica de la existencia como parte del universo, naturalista (ama lurra), de acusada sensibilidad, Nisa Goiburu, escultora, poetisa, pintora, considera y contempla todas esas opciones, más la música, etc, como vehículos, caminos, mediante los que expresar un sentimiento interno y plasmarlo a través de una o varias de las opciones creativas.
Todo parte de una inquietud, de una intención, de la necesidad de transmitir un sentimiento, su mundo interior, la pintura, la escultura, la poesía, representan el medio no un fin en sí mismo. «La pintura es poesía, poesía visual», apunta.
A Ordizia vuelve con ‘Unibertso. Constelación mujer’. Una selección de un ciclo o serie de trabajos que inició en el 2007 y que ha ido ampliando hasta ahora, que condensa un homenaje a la mujer; a sus valores y a su esencia.
«La mujer destaca, es dadora de vida, de amor, siempre dispuesta a hacer por los demás. Somos tierra, somos madre» enfatiza. Y sin perder la perspectiva histórica y el papel que le ha correspondido desempeñar hasta llegar a hoy en día, la colección representa ese homenaje a la mujer de todos los tiempos, de todas las culturas. «Y hablo de la mujer porque es el tema que yo conozco, vivo y lo siento». Planteamiento, añade, que no sitúa a la mujer en contraposición al hombre sino como dos seres complementarios.
Y en este contexto y serie trabajada durante estos 10 últimos años, las primeras obras, desde una visión cronológica, presentan a mujeres en disposición horizontal, figuras que tienen parte masculina, algo del hombre, representado. «Somos complementarios, no contrarios», insiste. Coloristas imágenes femeninas, siempre cargadas de simbolismo, a veces pegadas o asidas a un corazón, otras no. A menudo acompañadas por una referencia al satélite terrestre; la Luna.
Siluetas que en una segunda etapa adquieren una disposición vertical. Y ya en los soportes que completan la terna y secuencia, rostros de mujer resueltos en tonos blancos y grises; la esfinge, la diosa, o todas diosas.
La Luna como alusión a los ciclos; vital, hormonal, a la siembra, etc, y el título constelación, como llamada desde el contexto cosmológico, a ese universo infinito lleno de brillos, que guarda muchos nombres femeninos. En el compendio, la belleza como conclusión final, no exenta de melancolía.
Vorágine de sentires en la cavidad del alma que traslada a la línea en los renglones cortos que requiere la profundidad del verso, y a la lámina con pinceladas de misterio y ensoñación.
Habitualmente, óleo sobre tela (materia prima para un vestido), túrmix de colores, más que pigmentos puros, fondos muy planos, en capas, y en el proceso incorporación de otros materiales; polvo de mármol, hasta llegar al collage. Cuadros de aparente sencillez pero, realmente, muy trabajados.
«Mi vuelta a Ordizia ha supuesto un reencuentro con las raíces y me ha hecho sentirme muy ordiziarra». Muestra que permanecerá abierta hasta el próximo jueves.