La poesía, la música y la memoria presentes en sus paisajes secretos.
Se ha inaugurado este sábado 5 de octubre la exposición “Paisajes secretos” de la artista georgiana Lika Shkhvatsabaia en el Palacio Ducal de Medinaceli, organizado por la Fundación DEARTE y en colaboración con la Embajada de Georgia presentes en la inauguración donde se contó con el discurso de la embajadora y del presidente de la Fundación Miguel Tugores seguido de la presentación de la muestra por parte de la comisaria de la exposición Judith Cuba y de la artista Lika Shkhvatsabaia .
La exposición “Paisajes secretos” que estará abierta al público hasta el 31 de octubre, lleva consigo una intención sutil de puente mediador con el paisaje y la memoria infundiendo sentimientos nostálgicos que nos llevarán a recordar y a conectar en algún momento con el pasado, adentrándonos a un recuerdo dormido, o a una ventana abierta al mañana, a la esperanza
El discurso curatorial empieza con una reflexión interesante “El arte profundiza y aporta luz, desvela estados del alma donde la realidad a veces se oculta bajo una verdad aparente, o se esconde entre los matices sólo perceptible a través de la mediación del artista” La colección Paisajes secretos conecta la pintura con las emociones, explora el paisaje vinculado a la memoria, tocando temas que nos hablan de la vida, delos recuerdos familiares, de paisajes geográficos, de viajes por tierras extranjeras, de paisajes íntimos, de literatura y música, y de la manifestación de los deseos y quimeras. Cada obra es una poesía visual única, construida con imágenes sutiles impregnadas de un misterio silencioso, narrados con los versos de poetas universales de todos los tiempos, entre ellos autores georgianos que la artista ha rescatado para dar voz a su pintura.
El trabajo de Lika Shkhvatsabaia se fundamenta en su visión optimista de la vida, una perspectiva que resalta en un mundo complejo y contradictorio, para ella lo esencial es lo existencial, su arte se convierte en un medio particular de la búsqueda de la identidad.
Nacida en Tbilisi, Georgia, dentro de una familia con raíces en el arte. Su padre, un escultor y pintor reconocido impregnó de ambiente artístico la vida familiar transcurriendo su infancia entre bastidores y esculturas creciendo rodeada de artistas que le inspiraron y marcaron sus pasos y que en cierta manera han moldeado su perspectiva desde temprana edad. En 1994, al término de sus estudios en la facultad de Pintura Monumental de la Academia Estatal de Bellas Artes de Tbilis se traslada a Italia donde continua su especialización académica en la Universidad de Siena, formación sólida que han cultivado su talento, su visión artística, el compromiso del perfeccionamiento del oficio y su inquietud creativa que nos revela su capacidad para abordar la evolución en la pintura. Su trayectoria incluye numerosas exposiciones tanto en Georgia como a nivel J internacional, y desde 2014 vive y trabaja en Madrid, España, participando activamente y en el circuito artístico de la ciudad y donde ha desarrollado varios proyectos importantes que han ido añadiendo nuevos capítulos a su brillante carrera siendo reconocida y premiada en prestigiosos certámenes internacionales de arte.
La muestra está compuesta por obras de medio y gran formato en las cuales Lika Shkhvatsabaia nos presenta sus últimos trabajos y donde fusiona técnicas tradicionales y mixtas canalizadas a través del expresionismo abstracto, la figuración, el color y la materia; una combinación de estética contemporánea única que trasciende lo convencional y que constituye un regalo para la mirada.
Quienes visiten la muestra disfrutará de un recorrido detenido pues cada creación es un viaje a lo desconocido, un sitio para explorar y descubrir. Una experiencia evocadora que dejará huella en la memoria del espectador.
Se puede visitar y disfrutar de esta exposición hasta el 31 de octubre.
Entre las tendencias más visibles destacó la presencia de la pintura, que continuaba consolidándose como uno de los medios preferidos por artistas y galerías. Frente a la diversidad de formatos tecnológicos y propuestas conceptuales, el lenguaje pictórico demostraba su capacidad para renovarse mediante la abstracción, la figuración, el gesto expresivo y la experimentación con el color y la materia.
La escultura y las instalaciones también tuvieron una presencia significativa, aunque la pintura ocupó un lugar especialmente destacado en numerosos espacios. Junto a las propuestas actuales, la feria ofrecía obras de grandes nombres del arte moderno y contemporáneo, como Joan Miró, Pablo Picasso, Eduardo Chillida y Antoni Tàpies, cuyo centenario se celebraba en 2024.
La convivencia entre maestros históricos y creadores actuales permitía observar cómo determinados lenguajes artísticos siguen influyendo en las nuevas generaciones y cómo la tradición continúa siendo un punto de partida para la experimentación.
Mujeres artistas, memoria y compromiso social
Otra de las claves de ARCO 2024 fue la creciente visibilidad de las mujeres artistas. Su representación alcanzó aproximadamente el 43 % del total, un avance significativo respecto a ediciones anteriores. Las galerías presentaron tanto creadoras emergentes como artistas históricas cuya aportación había recibido una atención insuficiente.
Entre ellas destacaban Teresa Gancedo, Soledad Sevilla, María Blanchard, Isabel Villar y Susana Solano, junto a otras voces que exploraban cuestiones vinculadas a la identidad, el cuerpo, la maternidad y la construcción social de lo femenino. La presencia de estas artistas no solo ampliaba la diversidad de la feria, sino que contribuía a revisar los relatos tradicionales de la historia del arte.
El compromiso político y social también atravesaba numerosos proyectos. La descolonización, las reivindicaciones feministas, los derechos humanos y la representación de las minorías encontraban espacio en obras que invitaban al espectador a adoptar una mirada crítica sobre la realidad.
La naturaleza y la crisis climática constituían otro foco de interés. Paisajes, elementos vegetales y referencias al mundo animal servían para reflexionar sobre la transformación del medioambiente y la relación entre las sociedades contemporáneas y su entorno. Asimismo, aunque todavía de forma incipiente, la inteligencia artificial comenzaba a incorporarse a determinados procesos creativos, abriendo interrogantes sobre la autoría, la imagen y las posibilidades de la tecnología.
Una feria que refleja su tiempo
ARCOmadrid 2024 volvió a demostrar que una feria de arte es mucho más que un escaparate comercial. Es también un espacio donde se hacen visibles las preocupaciones estéticas, culturales y sociales de una época. La convivencia entre pintura y nuevos medios, la recuperación de artistas históricamente relegadas, el protagonismo latinoamericano y la presencia de discursos críticos dibujaron una edición marcada por la diversidad.
Su recorrido ofreció una oportunidad para descubrir nuevas voces, reencontrarse con grandes figuras y observar cómo el arte contemporáneo dialoga con los desafíos del presente. En definitiva, ARCO 2024 confirmó la vitalidad de una escena artística internacional que encuentra en Madrid un lugar privilegiado para el intercambio, la reflexión y el descubrimiento.
Acercar el arte a la vida cotidiana, despertar la curiosidad y demostrar que disfrutar de una obra no tiene por qué ser una experiencia reservada a los museos y las galerías tradicionales. Esta es la filosofía que define a FLECHA, una feria que convierte un espacio comercial en un lugar de encuentro con la creación contemporánea. En su edición de 2024, la cita madrileña vuelve a ofrecer un recorrido diverso por las artes plásticas, con propuestas que combinan diferentes estilos, técnicas y sensibilidades. Una oportunidad para descubrir nuevos artistas, detenerse ante obras inesperadas y explorar las múltiples formas en las que el arte interpreta nuestro mundo.
Un escaparate artístico abierto a todos
La Feria de Liberación de Espacios Comerciales Hacia el Arte, conocida como FLECHA, celebra su 33.ª edición en el centro comercial Arturo Soria Plaza de Madrid, del 15 de febrero al 17 de marzo de 2024. La convocatoria reune a más de 50 artistas nacionales e internacionales y presenta alrededor de 500 obras distribuidas en unos 2.000 metros cuadrados. Su acceso gratuito y su ubicación fuera del circuito habitual de las galerías constituyen dos de sus principales señas de identidad.
La feria propone una experiencia distinta: el visitante puede encontrarse con una pintura, una escultura o una fotografía mientras recorre los espacios comerciales, sin necesidad de planificar una visita a una institución artística. Esta convivencia entre arte y vida cotidiana responde a una voluntad de democratizar la cultura y facilitar el contacto directo entre los creadores y el público.
De la figuración a la abstracción: un recorrido por los estilos
La línea expositiva de FLECHA se caracteriza por la convivencia de lenguajes muy diferentes. La pintura figurativa y el realismo comparten espacio con la abstracción, el expresionismo, las composiciones geométricas y las propuestas cercanas al arte pop. Esta variedad permite que cada visitante encuentre obras con las que establecer una conexión personal, desde imágenes reconocibles hasta creaciones que invitan a una interpretación más intuitiva.
La naturaleza, el paisaje, la figura humana y las emociones constituyen algunos de los temas recurrentes en la selección. El color adquiere un papel protagonista en numerosas obras, ya sea mediante contrastes intensos y composiciones dinámicas o a través de paletas más contenidas que transmiten serenidad e introspección.
La diversidad también se manifiesta en las técnicas empleadas. Junto a la pintura y el dibujo, la feria incorpora escultura, fotografía, obra gráfica y collage, además de propuestas que combinan materiales y procedimientos diferentes.
Esta pluralidad técnica favorece un diálogo entre tradición y experimentación. Mientras algunas obras destacan por el dominio del oficio y la atención al detalle, otras exploran las posibilidades expresivas de la materia, la textura y la composición. El resultado es un conjunto heterogéneo que refleja la vitalidad de la creación contemporánea y la diversidad de intereses de sus artistas.
Nuevas voces y artistas consolidados
Otro de los atractivos de FLECHA es la convivencia entre creadores emergentes y nombres reconocidos. La feria ofrece visibilidad a artistas que comienzan su trayectoria profesional y, al mismo tiempo, permite acercarse a figuras con una sólida carrera. Esta combinación favorece el descubrimiento y abre posibilidades para quienes desean iniciarse en el coleccionismo.
La accesibilidad constituye, precisamente, una parte esencial de su propuesta: eliminar barreras físicas y simbólicas, acercar las obras al público y fomentar una relación directa con la creación artística.
En definitiva, FLECHA 2024 reafirma una vez más su identidad como una cita diferente dentro de la semana del arte madrileña. Más allá de la variedad de estilos y técnicas, su principal valor reside en convertir el encuentro cotidiano con el arte en una experiencia espontánea y abierta. Una feria que invita a mirar sin prejuicios, descubrir nuevas sensibilidades y recordar que el arte contemporáneo puede formar parte de nuestra vida diaria.
Exposición colectiva de 20 artistas sorianos en el Castillo de Monteagudo de Las Vicarias hasta el 28 de enero 2024
En uno de los pueblos más bonitos de España, de rico patrimonio historico, ubicado en el corazón de la provincia de Soria, a menos de dos horas de Madrid y de Zaragoza; es donde podemos disfrutar de esta gran muestra de artistas sorianos. Ideal para una escapada rural de invierno.
Exposición: «Soria Crea, Monteagudo muestra». Fotográfía: Mario Tejedor
Exposición: «Soria Crea, Monteagudo muestra». Fotográfía: Mario Tejedor Exposición: «Soria Crea, Monteagudo muestra». Fotográfía: Mario Tejedor
Soria crea, Monteagudo muestra
Se trata de una gran colectiva de 20 artistas sorianos que muestra la vitalidad del arte que en estos momentos se produce en la provincia de Soria.
Desde la figuración al informalismo o la abstracción, veremos obras de gran carga conceptual que viajan desde las técnicas mas puras del arte clásico hasta las nuevas manifestaciones multidisciplinares mas vanguardistas. Esta diversidad creativa es un testimonio del rico tejido artístico de la región donde cada artista participante destaca por su estilo y técnica personal; una muestra de la plena inserción de los creadores sorianos en los movimientos actuales del arte contemporáneo.
La muestra cuenta con obras de: Antonio Soria, Adolfo Gutierrez Sánchez, Cesar Antón, Paz Santos, Julita Romera, Jose Luis Valer, Pablo Gutierrez, Javier Loza, jose Luis Ceña, Ricardo González, Eduardo Mazariegos, Eduardo garcía, Ramón Siscart, Susana Villar, Susana Gaitán, Emilio Rocha, Teresa Buberos, Jose Luis Algarabel, Paz Vicente y Nedim Dzananoviz. Organizada por la Fundación DEARTE Medinaceli y comisariada por Miguel Tugores y Judith Cuba, la cual tenemos el placer de recomendar.
Exposición: «Soria Crea, Monteagudo muestra». Fotográfía: Mario Tejedor Exposición: «Soria Crea, Monteagudo muestra». Fotográfía: Mario Tejedor
Con esta muestra, Monteagudo y su Castillo, lleno de arte y de actividades culturales y sociales, se incorpora al circuito cultural propio de las ciudades llenas poniendo el arte al alcance de todos.
Monteagudo de Las Vicarias
Es una pequeña y coqueta villa pre-romanica, fortificada por una muralla que lleva la huella de historicas batallas fronterizas. Monteagudo de Las Vicarias se asienta sobre una meseta o muela rodeada de un paisaje natural. A la entrada del pueblo, lo primero que se se divisa es su imponente castillo (siglo xv) que se alza ante los ojos de los recién llegados, un castillo – fortaleza y palaciega, que hoy es un museo que nos habla de su historia y geografía en la primera planta y con salas de exposiciones en la segunda planta en las que se exhiben grandes muestras de arte de artistas contemporáneos. El castillo cuenta además con un acogedor patio renacentista donde se celebran eventos y actividades culturales y sociales durante todo el año.
Castillo de Monteagudo de Las Vicarías, tambien fortaleza y palacio que cuenta con un patio de estilo renacentista.Arco de entrada al pueblo – Interior, una calle del pueblo – Iglesia Nuestra Señora de la Muela es un sólido edificio gótico, construido a fines del XV. En la fachada principal y combinando con la piedra se alza una galería de arcos ciegos, reminiscencia del mudéjar aragonés.
Exposición «Soria crea, Monteagudo muestra» , una colectiva de 20 artistas sorianos que se puede visitar en el Castillo de Monteagudo de Las Vicarias . Hasta el 28 de enero 2024
Gilles Aillaud,Interior e hipopótamo, 1970. Óleo sobre lienzo, 195 x 250 cm
El Centro Pompidou de París presenta una retrospectiva del pintor y filósofo francés Gilles Aillaud (1928-2005). Esta exposición única nos invita a (re)descubrir a un artista que se adelantó a su tiempo.
Dada la actual crisis climática, la sexta extinción masiva de especies y las crisis sociales y geopolíticas que estamos viviendo, su trabajo era una respuesta muy relevante al horror que se nos avecina.
En las décadas 60 y 70, cuando la pintura figurativa estaba siendo barrida por los nuevos movimientos, estos temas no hacían eco de las preocupaciones sobre la trampa humana en el consumismo, como lo destacaron los sociólogos Marcuse e Ilitch en la década de 1960. Como artista, Aillaud pretendía distinguir su trabajo del elitista arte abstracto, el arte conceptual, el minimalismo como también del realismo soviético y el arte pop estadounidense, que en su opinión glorificaba la cultura de consumo.
En su afán por pintar «filosóficamente», Aillaud recurrió a los animales, pintándolos en cautiverio, cuerpos voluminosos encerrados en estrechas jaulas, o cuerpos diminutos vistos desde la lejanía que se pierden en las extensas sabanas africanas, Aillaud pintaba especies que eran traídas de diferentes junglas del planeta a la jungla del cemento y hierro, pero que en su tiempo fueron interpretados de diferentes maneras, era una época en el que el encierro de los animales no molestaba a nadie y su obra ya hablaba sobre temas de cautiverio y control, el artista era un revolucionario, un visionario, un innovador, todo lo contrario de lo que a veces se le ha criticado y que hoy destaca por el concepto que encierra su trabajo, una profunda reflexión sobre nuestra relación con la naturaleza .
Gilles Aillaud. Elefantes y clavos. 1970. Óleo sobre lienzo. 195 x 250 cm
Su obra nos invita a repensar nuestro lugar en el mundo y a encontrar una nueva forma de convivencia con la naturaleza. Empezando por los animales de los zoológicos, así como por los minerales, las plantas, los cielos, los océanos, las playas, los suelos, las montañas, los desiertos; mucho se ha escrito sobre este extraño pintor, filósofo y poeta, artista de su tiempo, de su propia época, así como del largo plazo o de un tiempo cósmico.
En palabras de la investigadora Mylène Ferrand. “En este universo cuántico, la materia todavía está radicalmente abierta. Aillaud sabe que las fuerzas son ante todo biológicas y materialistas antes que discursivas. Entonces, no se trata sólo de pintar animales o zoológicos; el arte está hecho de ellos (y la “naturaleza”, materia física), atrapado en ellos y actuando con ellos. Más allá de esto, Aillaud habla también de devenir materia, de perpetua metamorfosis, de disolución de uno mismo en la imagen y en el mundo. Más aún en un momento de temor a las armas nucleares y su poder omnicida (que vuelve a ser un tema de actualidad). Como hombre sabio, el artista sigue planteando una pregunta fundamental: ¿cómo contribuye el arte a acercarnos a la verdad y a su naturaleza fundamentalmente ilimitada?”
Esta exposición recorre los años desde 1964, cuando Gilles Aillaud se convirtió en presidente del altamente político Salon de la Jeune Peinture, hasta 1988, cuando realizó un viaje a Kenia: el viaje de uno de los artistas más singulares de la escena francesa en el Década de 1960
Gilles Aillaud. Elefantes despues de la lluvia. 1991. Óleo sobre lienzo. 200 x 260 cm.Gilles Aillaud. Los pinguinos. 1972. Óleo sobre tabla. 200 x 130 cm
Un pintor político
Las pinturas de Gilles Aillaud siempre han estado imbuidas de una dimensión política. Sus representaciones de los zoológicos, por ejemplo, pueden leerse como una crítica al dominio del hombre sobre la naturaleza, pero al hablar de su trabajo a través de su trayectoria, no podemos limitarnos únicamente a las representaciones de animales enjaulados; su notoriedad en la singular figuración narrativa es muy apreciada. Cercano a los pintores Eduardo Arroyo y Antonio Recalcati, que supo involucrarse en política, creando carteles y consignas para Mayo del 68 y escenografías para teatro. La serie “Vive y deja morir” hoy en el Reina Sofia o sus composiciones con bares y piscinas cercano al arte pop ilustrativo. En su figuración narrativa su compromiso político es perceptible y opera en varios niveles, un gran ejemplo de ello lo tenemos presente en una de las salas de la exposición.
El cuadro «Vietnam. La Batalla del arroz» (1968), se inspira en una fotografía de prensa publicado a gran tamaño con el título: “William A. Robinson. Derribado el 20 de septiembre 1965” donde aparece un soldado estadounidense escoltado por un combatiente vietnamita. La chaqueta del soldado lleva las siguientes inscripciones: «Robinson», «US Air Force» y el cuadro representa a un prisionero estadounidense y un combatiente vietnamita cruzando un campo de arroz en el que trabajan los agricultores.
Aquí, Aillaud ofrece un trabajo comprometido dando testimonio del estancamiento estadounidense en Vietnam y condena la intervención militar de una población pacífica y trabajadora amenazada por agresiones externas.
Gilles Aillaud. Vietnam. La Batalla del arroz. 1968. Óleo sobre tabla. 200 x 200 cm.
Sus colecciones posteriores nos hablan de la naturaleza, de paisajes abiertos, del mar. Sus producciones a finales de los años 70, son óleos de grande grandes dimensiones de paisajes áridos y zona montañosa de Skyros (Grecia) “Lo cercano y lo lejano”. Estas pinturas se muestran por primera vez en la retrospectiva del Museo de Arte Moderno de París (MAMVP), o a principios de los años 80, Bretaña le inspira sus costas, con horizontes lejanos agitados por las corrientes durante la marea baja, o las de las orillas del Nilo, su delta, el Mar Muerto y el desierto pintados tras un viaje a Egipto en 1987, y al año siguiente la serie “El mar en todos sus estados”, sobre los movimientos del Océano en la playa de Biarritz y durante la década de 1990, el artista crea seis pinturas sobre papel de gran tamaño (de 3 a 9 metros de ancho) representando vuelos de pájaros contra el vasto fondo de cielos marítimos, así como una docena de óleos sobre el mismo y de las playas bretonas y normandas de Argenton, Audierne y Hauteville hablan por todas las playas y que hoy se encuentran en las colecciones públicas francesas.
Gilles Aillaud Animal politico 2023 – 2024 en el Centro Pompidou, París Gilles Aillaud Animal politico 2023 – 2024 en el Centro Pompidou, París
Dando termino al articulo cerramos con una reflexión de la investigadora Mylène Ferrand “Su pintura, que desafía la figuración y la abstracción, es efectiva, ligera y no materialista y en ningún caso hablamos de una pintura «gestual», y menos en la emotividad del toque expresionista. Lejos del ruido ambiental y de la vanidad, de La sociedad del espectáculo (Guy Debord) o de la industrialización de la cultura y el arte, se mantiene fiel a las cosas y a los seres, a la existencia física, a la realidad líquida de su tiempo, a lo que realmente cuenta en el fin. Con una agudeza y una ética poco comunes, se centra en lo esencial y desea dirigirse a todos, no sólo a un grupo selecto”.
Podemos ver el Centro Pompidou como un centro cultural o un espacio expositivo. También podemos verlo como un enorme zoológico donde deambulan humanos privados de cielo, encarcelados en la ciudad. Tan abandonados a su suerte que sienten la necesidad de ir al museo como uno se acerca a la ventana para observar el horizontees y rpirar.
En Centro Georges Pompidou de París Del 4 de octubre de 2023 al 26 de febrero de 2024
«Nuevas perspectivas», es así como se titula la magnífica exposición del maestro del retrato contemporáneo Lucian Freud (1922-2011)con motivo del centenario de su nacimiento.
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la National Gallery de Londres presentan una exposición retrospectiva que reúne más de medio centenar de obrasen la que el Museo Thyssen anima a evitar los capítulos más oscuros de su vida y a centrarse en la intimidad de sus retratos.
La exposición abarca toda una vida de trabajo, trazando una línea de tiempo en su evolución, de cómo fue cambiando su pintura durante 70 años de práctica, desde sus primeras obras mas íntimas hasta sus famosos lienzos de gran escala y sus monumentales desnudos.
Freud, desde un principio tomó partido por el arte figurativo centrándose en la representación del ser humano. El autorretrato, el retrato y el desnudo constituyeron el eje principal de su producción artística. Tradicionalmente su obra se ha vinculado a la denominada Escuela de Londres, surgida de un grupo de pintores figurativos afincados en la capital británica (en la década de 1950), como Francis Bacon, Frank Auerbach, Leon Kossoff o Michael Andrews, que se caracterizaban por la creación de obras figurativas con un fuerte componente emocional. Muchos de sus autores se centraron en la figura humana, el retrato y la representación de la carne, indagando en sus tonalidades, texturas, volumen y estructura.
Nacido en Berlín, llegó a Gran Bretaña cuando era niño con su familia en 1932 huyendo del nacismo.
En su juventud, el ambiente familiar le proporcionó una considerable y variada cultura: su padre era un arquitecto de renombre, su madre estudió historia del arte y su abuelo fue Sigmund Freud, el célebre creador del psicoanálisis. En su edad madura, el artista llegó a convertirse en una leyenda, debido a su trepidante vida personal, que se desarrolló tanto en ambientes aristocráticos como en los bajos fondos
La muestra que emociona desde el principio, se divide en varias secciones que, de forma más o menos cronológica, repasan la evolución y la temática de siete décadas de la producción del pintor: Llegar a ser Freud, dedicada a sus primeras obras, con una decidida voluntad figurativa; Primeros retratos, en los que se manifiesta ya su deseo de capturar la esencia de sus modelos; Intimidad, que muestra su predilección por retratar a personas de su entorno; Poder, donde se incluyen retratos de personajes destacados que el artista acepta realizar siempre que acaten sus condiciones de trabajo; El estudio, su espacio de creación convertido en escenario de sus composiciones, y La carne, con los últimos retratos desnudos de una fisicidad tan poco complaciente que pueden resultar impúdicos.
Autorretrato con Jacinto en maceta, 1948
Una de sus primeras obras, en ese momento su pintura se caracterizaba por una técnica controlada. La línea era la fuerza de su estilo, la que delimitaba las formas y contenía los colores, su pincelada era detallista en armonía con los elementos compositivos aportando serenidad a la temática con tendencia hacia lo surrealista.
Muchacha con rosas, 1947-1948
La primera esposa de Freud, la artista Kathleen (Kitty) Garman, hija ilegítima del escultor Jacop Epnstein, posa sentada con una solemnidad expresiva e inquietante cercana a la Nueva Objetividad alemana. La modelo de ojos enormes y piel nacarada, está ejecutada con impecable minuciosidad, apreciamos el preciso puntillismo en las rayas verdes de su jersey, los finos trazos en cada mechón de pelo o la exactitud realista en la mácula mano.
Habitación de hotel, 1954. Lucian Freud
Esta turbadora escena en el Hotel La Lousiane de Paris representa el inevitable final de la tensa relación de Freud con su segunda esposa, la escritora Caroline Blackwood.
El pintor junto a la ventana, a contraluz, contempla melancólico a la joven afligida, con un gesto de ansiedad que se estremece en la cama, iluminada por una brillante luz. La traumática ruptura desencadena una crisis en Freud y su estilo evoluciona hacia una factura más suelta.
Freud realizó sus autorretratos usando un espejo, su mirada era siempre de confrontación pero en su largo recorrido pictórico irá quemando etapas, sus retratos irán adquiriendo una atmósfera de aislamiento en el dibujo para darle más protagonismo a la pintura. Esto se hace más evidente en sus posteriores trabajos, por los colores intensos y de fondo vacío. Su pincelada se hace más pastosa, más vital hasta convertirse en trazos matéricos gestuales y expresivos generando un acercamiento a la figura humana y su naturaleza.
Autorretrato (Fragmento), 1956. Óleo sobre lienzo. 61 x 61 cm.Francis Bacon, 1956 – 1957. Oleo y carboncillo sobre lienzo.
En 1945, a través del pintor Graham Sutherland, Freud conoce a Bacon a quien admiraba, era la persona «más salvaje y sabía» que había conocido, su estilo impetuoso influye en su evolución hacia una pincelada más empastada, su pintura se vuelve más visceral acrecentando su reputación como pintor; asimismo la ansiedad de sus retratos precedentes da paso a una expresión más serena. En este retrato inacabado descubrimos su nueva forma de trabajar a base de sucesivos empastes de pintura, aplicados desde el centro hacia los extremos con una paleta muy definida de ocres marrones y rosas y que se mantendrá en su obra posterior.
Lucian Freud y Francis Bacon mantuvieron una relación de amistad del amor al odio, emergido de la bohemia del Soho bombardeado y de las selectas cenas de la nobleza londinense que asistían habitualmente los dos artistas, ambos esclavos de la carne (del retrato del desnudo) en una era herida por la pálida abstracción, fueron prácticamente inseparables durante gran parte de los años 50 y 60. “Francis me abrió los ojos de alguna manera”, dijo Freud, “Su trabajo me impresionó, pero su personalidad me perturbó más”.
«Doble retrato», 1985 – 1986. Oleo sobre lienzo
“¿Qué le pido a la pintura? Le pido que asombre, perturbe, seduzca, convenza”, decía el artista.
Sus modelos solían ser sus mujeres enamoradas, sus hijos, su madre, sus amigos millonarios, ninguno de ellos supieron mantener la mirada de su inquisitivo escrutinio plástico, sometidos como esclavos durante horas interminables bajo su aguileña mirada depredadora.
Si se observan bien los cuadros de Lucian Freud. Nuevas perspectivas, al espectador le inquietará el escarpelo psicológico del pintor con el que extraía el dolor oculto de lo vivido, la herida silenciosa del presente de un instante entre la realidad y el cuadro, la llama de las pupilas a punto de extinguirse. Una fragilidad que a duras penas sus modelos, mujeres y hombres podían salvaguardar, se encontraban allí temblando mancillados y desposeídos.
Muchacha desnuda, 1966. Oleo sobre lienzoÚltimo retrato de 1976, Oleo sobre lienzo.
Esto mismo se puede ver en el cuadro Último retrato de 1976, donde la mujer angustiada y compungida, a punto de romperse el cansancio de sus pupilas, baja sus pesados párpados intentando esconder la cicatriz del sufrimiento en sus ojeras, transmitiendo ambas la inescrutable profundidad de sus emociones y su deseo de que se termine la autopsia de su desasosiego. Pasa igualmente en el retrato de John Minton de 1952, definido por sus ojos ahogados en la tristeza, huidizos del conflicto que desembocó muy poco después en su suicido.
Dos irlandeses en W11 , 1984 – 1985. Oleo sobre lienzo.
A Lucian Freud le gustaba mostrar las huellas que cada modelo procuraba guardar como su privacidad. En Dos irlandeses en W11, donde insiste en su afán de expresar que lo de fuera es lo dentro, a través del encuadre del padre que busca aislarse en una posición que refleja decepción y frialdad contenida, mientras el hijo simula una falsa seguridad al apoyar la mano en el sillón del padre a la vez que esconde la otra entre la espalda y su chaqueta; no sabe ni encuentra abrigo para la orfandad emocional de sus pupilas. La tensa incomodidad afectiva es patente.
Estas obras siguen la tradición de los retratos de poder de Rubens o Velázquez, con los modelos sentados con las manos apoyadas en los brazos de la silla o sillón y una actitud de introspección. Hombre en una silla (Barón H.H. Thyssen-Bornemisza), de 1985, y Dos irlandeses en W11 (1984-1985) son dos de los magníficos ejemplos reunidos en la sala.
A medida que crece su fama, en contadas ocasiones Freud acepta encargos de personajes que le merecían respeto o admiración. Previamente debían aceptar sus severas condiciones sobre la forma de posar o la duración de las sesiones, siempre en su estudio.
«Utilizo a las personas para inventar mis cuadros con ellas, y trabajo con más libertad cuando están ahí”
Freud pintaba siempre del natural y prefería retratar a su entorno más próximo, amantes, amigos y familiares, para poder actuar con mayor libertad. Su habilidad para evocar en sus pinturas una intimidad no erótica, como la naturalidad del desnudo en la amistad o el afecto paterno, ha sido escasamente investigada. Esa intimidad queda reflejada sobre todo en sus retratos dobles, como el de su amigo el pintor Michael Andrews y su mujer June (1965-1966), el de sus hijas Bella y Esther (1987-1988) o el de Dos hombres, de la pareja de artistas Angus Cook y Cerith Wyn Evans.
La vigorosa representación de la carne en el lienzo es quizá el elemento más destacado y repetido en la larga carrera de Lucian Freud. Comienza a pintar desnudos en los años 1960, pero es sobre todo en las últimas décadas cuando sus retratos de Leigh Bowery y Sue Tilley le convirtieron en pionero de la representación de cuerpos no normativos con gruesos empastes, como sedimentos del paso del tiempo, y esa última época es la que se aprecia en la última sala.
Retrato de lebrel, 2011. Oleo sobre lienzo. . Foto: Andrea Comas
La última sala dedicada a la carne. La exposición se cierra con un grupo de retratos de desnudos monumentales, y quizás la mas impactante, donde Freud se muestra mas despiadado, abandona esa intimidad tierna que tenían sus desnudos de las décadas 60 y 70, sometiendo a sus modelos con posturas casi obscenas, en los que contemplamos una profunda observación de la vulnerabilidad del cuerpo y la plasticidad de la carne como pintura. “Quiero que la pintura actúe como si fuera carne”, manifestaba el artista en 1982, un lema en consonancia con la carnalidad matérica de sus rostros y cuerpos y con su habilidad para pintar la textura de las carnaciones.
Asimismo, decía que, la intención de captar la más recóndita esencia personal de cada uno, consistía no sólo en pintar la carnalidad humana, la temperatura de sus cuerpos o la fuerza de la sangre que corre debajo del empaste, lo que él perseguía era únicamente un expresionismo real del retrato. Sus desnudos eran la expresión total de la vida y sus circunstancias, de las aspiraciones y las inseguridades, de las heridas, de la madurez y la vejez. Freud retrataba la edad con toda su cruda desnudez
Video de la Exposición «Lucian Freud. Nuevas perspectivas»
Ir a la National Gallery, es “como ir al médico en busca de ayuda” confesó en una ocasión. Una reveladora afirmación que dice mucho del fuerte compromiso y atracción que el pintor sentía por el arte.
Obsesionado a lo largo de toda su carrera por representar el cuerpo humano y retratar al hombre contemporáneo, el pintor británico comentó en una ocasión que a la pintura le pedía que asombrase, perturbase, sedujese y convenciera. Un reto ambicioso y nada fácil que Freud fue capaz de conseguir a través de lienzos transgresores e incisivos con los que expresar una realidad que siempre aspiró a intensificar y con los que buscaba mostrar su personal reflexión meta-artística.
Autorretrato «Reflejo», 2002. Oleo sobre lienzo
Exposición organizada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la National Gallery de Londres.
«Lucian Freud. Nuevas perspectivas»
Comisarios: Paloma Alarcó y Daniel F. Herrmann
Del 14 de febrero al 18 de junio de 2023
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Editado por Espacio y Contenido.
Fuentes: Museo Thyssen-Bornemisza, National Gallery of London, Avenue, Financial Times, The Guardian, Pac.
“BEYOND THE STREETS LONDON” (MÁS ALLÁ DELAS CALLES DE LONDRES) – DEL 17 FEBRERO AL 9 MAYO 2023
La exposición muestra el trabajo de los -artistas más influyentes del mundo del graffiti y el arte urbano desde los inicios del movimiento del arte callejero en Europa y más concretamente en Londres hasta nuestros tiempos, con obras de más de 100 artistas internacionales, incluidos Shepard Fairey, Lady Pink, Futura 2000, Martha Cooper y Fab 5 Freddy, junto a estas leyendas americanas, la espectacular exposiión cuenta con artistas británicos como Goldie y Robert Del Naja, alias 3D, conocido por su trabajo tanto en las artes visuales como en la música con su banda Massive Attack; y Mode 2, uno de los mayores contribuyentes que presenta cuatro de sus pinturas recientes se exhiben en la espectacular muestra que ocupa cuatro plantas del icónico museo Saatchi Gallery de Londres.
BEYOND THE STREETS LONDON, exposición que también pasó por Los Ángeles y Nueva York y con un gran éxito de visitas, presenta nuevas obras como instalaciones a gran escala, objetos efímeros originales y moda extraordinaria que capturan el poderoso impacto del grafiti y el arte callejero en todo el mundo.
Comisariado por el historiador del graffiti Roger Gastman, que expone la necesidad humana y fundamental de la autoexpresión pública, destacando a los artistas con raíces en el grafiti y el arte callejero y que se ha convertido su trabajo primordial y vital con muchos años de estudio e investigación.
Cada uno de los capítulos de la exposición explora momentos excepcionales en la historia de este movimiento artístico; incluyendo el surgimiento del punk; el nacimiento del hip-hop, que marca su 50 aniversario en 2023; y la fuerte influencia de la cultura callejera en la moda y el cine.
Al ingresar a la Galería Saatchi, el visitante explorará l gran instalación llana de graffiti “The Vandal’s Bedroom” del artista estadounidense Todd James, cuyas obras se exhibieron dos veces en la Bienal de Venecia.
En el primer capítulo, ‘La convergencia de la música y el arte’, los visitantes explorarán la agitación sociopolítica de finales de los años 70 y 80, donde el declive de las ciudades se encontró con la resistencia artística, un cambio que se sintió tanto en EE. UU. como en el Reino Unido. La cultura juvenil respondió pintando grafitis en los muros y en los transportes público, creando un arte que reflejaba y reinventaba los tiempos en una explosión de expresión callejera. Se trataba de la identidad frente a la opresión, la autoconciencia y el autodescubrimiento en un tiempo en el que se vivía sin perspectivas de futuro, con un índice alto de pobreza.
A través de la música y el arte, Londres se encuentra con Nueva York, presentando obras que incluyen la legendaria pintura de 10 metros de FUTURA2000, realizada en el escenario con The Clash, exhibida junto con las contribuciones incomparables de Malcolm McLaren, MODE2 y la fotoperiodista estadounidense Martha Cooper. Asimismo se anima a los visitantes a navegar y disfrutar de la música en Trash Records, una instalación interactiva dentro de una tienda de discos completamente recreada.
Ningún área de la Galería Saatchi se queda intacta; el visitante se sumergirá en un recorrido que abarca cuatro plantas donde las obras y los objetos efímeros están a la vista, expuestos en los pasillos, túneles y escaleras, y las distintas salas donde se puede apreciar el nacimiento del grafiti como nunca antes se había visto. Estos espacios exhibirán una pared con los truismos de Jenny Holzer; la fotografía de Henry Chalfant de grafiteros de trenes de Nueva York en acción; junto con el estarcido atemporal de siluetas delicadas de AIKO y el extraordinario archivo de fotografía de graffiti de Gordon Matta-Clark.
El capítulo ‘Galerías de sueños’ se centra en una selección de creadores, documentalistas fotográficos e íconicos culturales estadounidenses y europeos que ayudaron a contextualizar y difundir la cultura del graffiti en todo el mundo. En la serie Dream de André Saraiva, hay una articulación visual de cómo el graffiti, el arte callejero, el hip-hop, el punk, la moda y el break-dance surgieron desde finales de los 70 y principios de los 80 hasta los 90 y en la actualidad, y se convirtieron en una celebración híbrida de la cultura underground. Los destacados artistas incluyen también a Mister CARTOON, más conocido por sus tatuajes y murales de Los Ángeles; una extraordinaria instalación de Beastie Boys que presenta moda y objetos efímeros de la prolífica historia de la banda; y los murales, ilustraciones y pinturas feministas de LADY PINK.
El capítulo ‘Leyendas’ presenta cradores íconos como el legendario artista de Nueva York, Eric HAZE, un portador de la antorcha para las generaciones venideras; una nueva pintura de gran formato del artista expresionista abstracto José Parlá; carteles publicitarios de KAWS, una destacada fuerza creativa; y efímeras únicas de Keith Haring, uno de los artistas callejeros más populares de la década de 1980. El capítulo ‘Blockbusters’ incluye obras encargadas específicamente para esta exposición por los pioneros del graffiti Shepard Fairey, activista de Los Ángeles, y FAILE, un dúo artístico con sede en Brooklyn que se ha apoderado de las calles de Nueva York desde finales de los 90.
El capítulo ‘Larger Than Life’ incluye una instalación a gran escala específica del sitio icónico de Los Ángeles Kenny Scharf, quien presentará la Cosmic Cavern más grande hasta la fecha; una instalación inmersiva e interactiva que consta de pinturas Day-Glo, efímeras y materiales reutilizados que se encuentran en las calles de Los Ángeles. Este capítulo cuenta ademas con los característicos personajes de marionetas hechos con materiales reciclados por Paul Insect, uno de los pioneros del arte callejero de Londres.
El capítulo ‘Timeline’ se sumerge profundamente en la historia de la cultura callejera a través de fotografías de archivo, efímeros y moda para contextualizar la producción cruzada de influencias en la música, la moda y el cine. Este capítulo también incluye un gran vinilo de pared del infame colectivo feminista Guerrilla Girls, un guiño bienintencionado ya que la mayoría de los artistas callejeros y de graffiti, y de hecho, los artistas más conocidos en el arte contemporáneo en general, son hombres.
Los capítulos finales consisten en ‘Comentario social: Graffiti como mensaje’; ‘Arte con conciencia’ que contiene obras del artista pionero del hip-hop Fab 5 Freddy, y; ‘Consideration Into Innovation’ presenta al artista con sede en Lisboa, VHILS, que utiliza de forma innovadora materiales reutilizados para re-imaginar los muros de la ciudad.
En el capítulo final, los visitantes de ‘The Next Phase’ se involucran con las nuevas obras de op-art del artista valenciano Felipe Pantone, cuyos patrones geométricos de alto contraste continúan desafiando la perspectiva, lo que da como resultado una estética distintiva de la era digital.
VIDEO: AQUI PUEDES VER TODA LA MUESTRA DE “BEYOND THE STREETS LONDON”
Bajo el marco del Festival Cultural de Madrid “Veranos de la Villa”, la Fundación Carlos de Amberes presenta una gran muestra sobre el arte contemporáneo del Perú que reúne las ultima vanguardias de creadores testimonio de la modernidad e innovación artística de este país.
La exposicion, titulada “12+10. ARTE CONTEMPORÁNEO DEL PERÚ” nos trae la obra de 12 artistas contemporáneos peruanos de reconocida trayectoria y éxito internacional, Sandra Gamarra, Fernando Bryce, Jimena Kato, Aldo Chaparro, Sergio Zevallos, Daniela Ortiz, Miguel Aguirre, Jorge Cabieses, José Vera Matos, María María Acha-Kutscher, Daniel Jacoby y Andrea Cánepa, representados por diez de las más prestigiosas galerías españolas.
Esta magnífica exposición esta comisariada por Claudia Arbulú, cuya nota curatorial manifiesta contextos históricos de la rica cultura popular del Perú y en su efecto de América latina, por ende, el punto de partida de un viaje en el tiempo visto a través del cristal de la modernidad y de lo contemporáneo.
Además de la amplia variedad de soportes, medios y materiales, y la infinidad de lenguajes que refuerzan la noción de la riqueza cultural de estos artistas multidisciplinares, está la investigación donde la documentación es una actividad cotidiana que permite indagar más profundamente en las inquietudes y las intenciones reflexivas del artista proyectada al público espectador e interactuar con su lectura convirtiendo al espectador en observador, en participante activo del proceso mental que estas creaciones de lo sensible motivan y exigen al mismo tiempo.
Las imágenes de archivo, las investigaciones sobre la discriminación de género, la lucha política y social, que se expresan claramente en la parcela del arte de acción, reflexionan sobre la construcción cultural de la feminidad y la participación de las mujeres y también los hombres en los conflictos globales. La tensión entre lo “civilizado” y lo “salvaje”, entre cultura “oficial” y cultura popular, entre lo occidental y lo indígena, hace de esta exposición una joya que dispara el pensamiento y la reflexión sobre el otro y su otra realidad.
El potencial conceptual de las obras propuestas, la apropiación de materiales no artísticos, la reflexión sobre los mecanismos del arte y como estos se vislumbran en los diferentes espacios culturales y en la hibridación de dos culturas con una historia en común, son motores de reflexión madura sobre la realidad que nos aconteció, la que nos acontece y la que podría acontecernos. La activación y desactivación de mecanismos tradicionales en obras tan contundentes y elocuentes como las que se presentan para esta exposición, generan sin duda un espacio intermedio entre los hemisferios que a pesar de la distancia física se encuentran en el mismo punto de reflexión artística y de disfrute estético, ofreciendo un diálogo vivo entre los artistas y visitantes, reactivando los debates sobre los conceptos relacionados con el arte.
Esta magnífica exposición de creadores contemporáneos peruanos que viene de la mano del Festival del verano de la villa, de la Fundación Carlos de Amberes y la embajada del Perú se podrá disfrutar hasta el 6 de agosto.
Cada dos años desde 1895, el mundo del arte internacional se reúne en la vista previa de la Bienal de Venecia para celebrar unos de los eventos más importantes y esperados del ARTE con mayúscula.
Cada edición de la Bienal es más grande que la anterior: más arte para ver, más eventos imperdibles, colas más largas por todas partes, y donde todos, de alguna forma queremos ser partícipes.
La Bienal de Venecia es al arte lo que el Festival de Bayreuth a la ópera: un componente innegable en el panorama cultural, es como tratar de escuchar en una sola vez, las 17 horas enteras de “El anillo del Nibelungo” de Richard Wagner, pero el disfrute es tanto que no morirás en el intento; es el mismo sentimiento para la Bienal, recorres una sala tras otra, un pabellón tras otro hasta que las instalaciones de arte y los videos conceptuales empiezan a tener el mismo aspecto y tus pies no pueden más pero sigues; hay tanto que ver.
Vuelve la fiesta del arte contemporáneo
Tras la cancelación en 2020 de la bienal debido al Covid- 19, vuelve la gran muestra del arte contemporáneo, todo lo que se ve en la Bienal de Venecia representa lo que está sucediendo en el mundo del arte en estos momentos. Arte nuevo y reciente creado por artistas emergentes y establecidos de toda la geografía mundial. Considerada también la exposición más importante del mundo por su interesante mezcla ecléctica. Presentes en los pabellones de La Giardini, La Arsenale y alrededor de toda Venecia obras de 213 artistas de 58 países, con 1.433 piezas expuestas, bajo el lema La leche de los sueños inspirado en un libro de cuentos de Leonora Carrington y con la designación, por vez primera de una mujer, la italiana Cecilia Alemani como comisaria.
Roberto Cicutto, Presidente de La Bienal de Venecia y la comisaria Cecilia Alemani (fotografía cortesía de La Biennale di Venezia)
Este año la Bienal de Venecia es una oda a la mujer … soñar, crear, cuidar, reivindicar
Tanto la selección artística como curatorial está compuesta por un gran porcentaje de mujeres.
Cecilia Alemani es la primera curadora italiana en ser nombrada para este cargo. Actualmente es directora artística de High Line Art y anteriormente fue curadora del Pabellón de Italia en la Bienal de Arte de 2017 ; eligió para La BiennaleArt 2022 el título del libro “La leche de los sueños” escrito por otra mujer: la artista surrealista Leonora Carrington que lo escribió para leérselo a sus hijos antes de dormir y que describe un mundo mágico en el que la vida se reinventa constantemente a través del prisma de la imaginación y en el que uno puede cambiar, transformarse y volverse en otro de uno mismo. La Exposición propone un viaje imaginativo a través de las metamorfosis de los cuerpos y las definiciones del ser humano ” Con este libro, Alemani ha querido oponerse «al ideal universal del hombre blanco» como «centro inmutable del universo y medida para todas las cosas».
De la exposición central de la bienal «La leche de los sueños» de Leonora Carrington
La exposición principal, lleva el mismo titulo ‘The Milk of Dreams’, tiene sitio en el Pabellón Central de la Giardini y en la Corderie, Artiglierie y los espacios al aire libre de Gaggiandre y Giardino delle Vergini en el complejo Arsenale. La exposición presenta obras contemporáneas y nuevos proyectos concebidos específicamente para la Bienal de Arte, presentados en diálogo con obras históricas del siglo XIX en adelante. Entre las obras seleccionadas de artistas fallecidos, están las españolas Maruja Mallo (1902-1995) y Remedios Varo (1908-1963), ambas pintoras surrealistas, la dibujante Josefa Tolrá (1880-1959), además de la británica nacida en Las Palmas de Gran Canaria Georgiana Houghton (1814-1884).
Exposición central de la Bienal, Obras e instalaciones de «La leche de los sueños»Exposición central de la Bienal, «La capsula del tiempo» de La leche de los sueños Exposición «Capsula del tiempo» Obras de Maruja MalloRemedios Varo, «Simpatía (La rabia del gato)», 1955Exposición «Capsula del tiempo» Obras de Paula Rego
En contraste con estos escenarios hipertecnológicos, las pinturas y ensamblajes de Paula Rego y Cecilia Vicuña visualizan nuevas formas de simbiosis entre animales y seres humanos, mientras otros artistas combinan enfoques políticos y sociales con una investigación de las tradiciones locales o imaginan nuevas y complejas relaciones con el planeta y la naturaleza, sugiriendo formas sin precedentes de convivir con otras especies y con el medio ambiente.
Sala dedicada a Cecilia VicuñaExposición de Cecilia Vicuña
La guerra presente
En medio de una pandemia y una guerra, la Bienal de Venecia también tiene en esta edición espacio para la política, especialmente para el arte político. La guerra ocupa un lugar importante en Venecia: se ha organizado una exposición al aire libre, bautizada como Piazza Ucraina, a cargo de los comisarios del pabellón del país
Instalación concebida por los curadores del Pabellón de Ucrania Borys Filonenko, Lizaveta German, Maria Lanko.y diseñada por la arquitecta ucraniana Dana Kosmina. La escultura exterior «La fuente del agotamiento» es del artista Pavlo Makov
Los Leones de Oro a la Trayectoria
La artista alemana Katharina Fritsch y la artista chilena Cecilia Vicuña son las ganadoras del León de Oro a la trayectoria
Las artistas, Cecilia Vicuña y Katharina Fritsch recibiendo el León de Oro a la trayectoria
Por primera vez en sus 127 años de historia, los premios máximos fueron para dos mujeres negras, La estadounidense Simone Leigh obtuvo el León de Oro por sus grandes instalaciones de esfinges y figuras africanas en el pabellón estadounidense y la artista afrocaribeña británica Sonia Boyce a la mejor participante en el pabellón de Gran Bretaña. La artista Ali Cherri fue galardonado con el León de Plata, como joven valor de las artes visuales.
La artista estadounidense Simone Leigh y la afrocaribeña británica Sonia Boyce.
Las menciones especiales individuales fueron para Shuvinai Ashoona y Lynn Hershman Leeson, y las colectivas para los pabellones de Francia y Uganda. Esta edición es La Bienal más inclusiva por dedicar sus salas y pabellones a la diversidad cultural y la reivindicación del papel que juega la mujer.
El Pabellón de EEUU llama la atención, una choza africana gigante que alberga esculturas de bronce monumentales.
Estados Unidos, representado por la gran escultora Simone Leigh que explora las historias coloniales y las promesas del feminismo negro. Sus obras escultóricas a gran escala unen formas derivadas de la arquitectura vernácula y el cuerpo femenino, plasmándolas a través de materiales y procesos asociados con las tradiciones artísticas de África y la diáspora africana. La exposición esta curada por Eva Respini, Institute of Contemporary Art/Boston.
Pabellón de Brasil: El artista Jonathas de Andrade creó una instalación inmersiva sobre el cuerpo en relación con expresiones idiomáticas populares que hablan de las debilidades, virtudes, actitudes y fracasos personales y colectivos del pueblo brasileño.
Dos enormes orejas colocadas a la entrada y a la salida del pabellón aluden a la expresión popular «por un oído me entra y por el otro me sale», permitiendo a los visitantes entrar «por un oído y salir por el otro». Traspasando cualquiera de las orejas y una vez que en el interior, se proyecta un vídeo en el que se intercalan rítmicamente primeros planos de manos y pies de personas con tomas de la agitación social actual en Brasil bajo en mandato de Bolsonaro. Considerado uno de los artistas brasileños más representativos de su generación, Jonathas de Andrade concibió el proyecto por invitación de Jacopo Crivelli Visconti, quien fue designado por la Fundação Bienal como curador de la representación.
Gran Bretaña, “Una cacofonía gloriosa de voces femeninas negras” representada por Sonia Dawn Boyce, una artista afrocaribeña británica (como ella gusta definirse); ya que los trabajos de artistas negras siempre han brillado por su ausencia en Venecia, El Reino Unido da presencia y sobretodo de la música con un despliegue de imágenes full-colors y audios de voces femeninas .
Pabellón de Gran Bretaña
Pabellón de Australia: Desastres. Uno de los artistas australianos más influyentes, Marco Fusinato explora la frontera entre el arte, la composición musical y la interpretación, investigando la dimensión de la experimentación sonido conectado a la investigación visual. Interesado al rozamiento producido por tensiones entre fuerzas opuestas – ruido y silencio, orden y desorden, pureza y contaminación – Fusinato implementa una experiencia visceral que coloca al público en el centro de la obra, actuando en vivo en el Pabellón con una guitarra eléctrica utilizada como generador de señal, en una escalada de saturación sonido y abundancia de imágenes.. Comisariada por la curadora Alexie Glass-Kantor.
Pabellón de Australia
Pabellon de España. Ignasi Aballí es el autor del proyecto ‘Corrección’, curada por Beatriz Espejo, siguiendo la estela de otros trabajos anteriores en los que el artista construye de manera sutil un proceso de cuestionamiento del espacio de exposición, sea pintando de diferentes blancos las paredes de un museo o trazando paredes imaginarias para dividir espacios a priori indivisibles.
El proyecto de Ignasi Aballí para la Bienal de Arte de Venecia busca corregir dos realidades: la espacial y la temporal. De la primera se encarga en el Pabellón de España, donde propone una nueva arquitectura; un desdoblamiento del espacio actual girado diez grados para subsanar su desviación respecto a sus vecinos de Bélgica y Holanda. Aquí comienza también la segunda, con la entrega —como a los tripulantes de La caza del Snark— de «un mapa perfecto en blanco totalmente», en el que Aballí ha representado a Venecia como un lugar vacío, desprovisto de calles y construcciones, con solo seis ignotos puntos.
El pabellón kosovar, el joven país cuya muestra se titula La monumentalidad del día a día, donde el artista Jakup Ferri hace presente el tejido en todas sus dimensiones, para entrelazar, coser, bordar, establecer conexiones esférica en una exposición monumental que cubre por completo una plataforma inclinada como si de un skate park se tratara, intercalando tapicería-pared, alfombra-suelo como metáfora de vínculos que los curadores Alisa Gojani-Berisha y Inke Arns quieren representar.
Las obras se inspiran en dibujos infantiles, arte popular y Outsider Art. Las pinturas y los bordados se basan en los dibujos ligeramente surrealistas del artista que representan escenas cotidianas con animales, niños, acróbatas y arquitectura utópica.
Por su parte, las alfombras tejidas a mano con motivos geométricos se basan en los diseños del avatar del hijo del artista para el video juego Animal Crossing. Ferri, que para sus obras textiles colabora con mujeres de Albania, Kosovo, Burkina Faso y Surinam, considera la fabricación de alfombras y el bordado como una técnica de coherencia y construcción de comunidades del resurgido Kosovo
El pabellón de Francia representada por la artista Zineb Sedira quien recibió una mención especial en la Exposición Internacional del Arte – La Bienal de Venecia por su proyecto Los sueños no tienen título. Con esta instalación cinematográfica gestionad por el Instituto Francés, Zineb Sedira abisma la historia del cine a través de diversas estrategias que le permiten tejer su propia ficción-realidad, y testimonia el relato. de su vida, su familia y su comunidad, una historia que enriquece los debates actuales sobre migración y solidaridad al tiempo que cuestiona la vulnerabilidad y la resiliencia, la intimidad y la memoria colectiva.
Con los curadores Yasmina Reggad, Sam Bardaouil y Till Fellrath, Zineb Sedira transforman el Pabellón Francés en una instalación cinematográfica profundamente humanista donde la película Los sueños no tienen título estimula los sentidos y la reconforta la vez. Utiliza la narrativa autobiográfica, la ficción y el documental para resaltar solidaridades internacionales, pasadas y presentes, vinculadas a luchas de liberación históricas. Su enfoque sirve también como advertencia contra el fracaso de una promesa de emancipación que, para muchos individuos, sigue siendo un sueño incumplido, incluso inaccesible.
Pabellón de Alemania. Presenta “Reubicación de una estructura” por la artista Maria Eichhorn que ha arrancado parte de las paredes y un gran trozo del suelo y excavado, exhibiendo lis cimientos de rocas y ladrillos, cemento y roca construidos en la primera década del siglo XX para crear el pabellón del Reino de Baviera, construido en 1909, pasó a llamarse Pabellón Alemán en 1912 y fue rediseñado en 1938 para reflejar la estética fascista. Una nueva fachada, extensiones traseras y un techo elevado contribuyeron a la apariencia intimidante del Pabellón. A pesar de las modificaciones de la posguerra, el edificio aún encarna el lenguaje formal del fascismo.
Maria Eichhorn y la curadora de la muestra Yilmaz Dziewior descubren rastros del pabellón original, escondidos detrás de su rediseño de 1938. El proyecto también incluye recorridos por la ciudad a lugares de memoria y resistencia realizados por Giulio Bobbo y Luisella Romeo y desarrollados con el Istituto Veneziano per la Storia della Resistenza e della Società Contemporanea (IVESER), actuaciones de Nkisi y Jan St. Werner, y un catálogo . En los años 30, los nazis erigieron una ampliación de la imponente arquitectura que aún se mantiene en pie.
Pabellón de Venezuela. “Tierra, País, Casa, Cuerpo». La exposición, integrada por los artistas Palmira Correa, Mila Quast, César Várquez y Jorge Recio propone la comprensión del cuerpo como una presencia que participa transversalmente en cuatro niveles: como metáfora y vida, desde la dimensión ecológica de la tierra, mediadora entre humanos y el macrocosmos El cuerpo social en su acción política como país, ese espacio-tiempo de la geografía humana en el que se priva a la comunidad, a la conciencia histórica, a los valores de la independencia. El cuerpo, que es uno con la casa, proyección de su ser que reproduce las funciones biológicas y los delicados comportamientos de nuestra psique. Finalmente, el cuerpo como microcosmos, actor de la vida, a veces con su saldo de heridas que el humano sabiamente logrará redimir.
La muestra está curado por Zacarías García y comisionado por Paola Claudia Posani, de cuyo trabajo es demostrar no sólo una realidad del mundo actual, sino la capacidad de resiliencia del ser humano, de imponerse creativamente ante lo sobrevenido.
Pabellón de Venezuela. “Tierra, País, Casa, Cuerpo
Pabellón de Polonia. El proyecto de Małgorzata Mirga-Tas está inspirado en el renacentista Palazzo Schifanoia en Ferrara; expande la iconosfera europea y la historia del arte con representaciones de la cultura gitana, que a menudo se pasa por alto. El interior del pabellón polaco consta de una instalación: doce paneles cubiertos con representaciones de los doce meses del año en textiles de gran formato, que se inspiran en los frescos astrológicos renacentistas del Palacio Schifanoia. Los símbolos del palacio, incluidos los signos del zodíaco, el sistema de decanato, los ciclos temporales y la migración de imágenes a través del tiempo y los continentes, se erige como puntos de referencia visuales e ideológicos, que el artista inscribe en una identidad polaco-romana y la lengua vernácula. experiencia histórica, construyendo la iconografía afirmativa de la mayor minoría europea. Comisariado por los curadores Wojciech Szymański y Joanna Warsza.
Pabellón de Corea. En los ciclos infinitos de creación y extinción, gira y desciende ; este tema impregna todo, desde la energía hasta la materia, la vida y el universo: los ciclos son ubicuos y siempre presentes. La exposición Gyre explora el mundo como un laberinto, donde hay movimiento en la quietud y quietud en movimiento, abarcando objetos no humanos y la realidad material. Basado en la investigación transdisciplinaria del artista Yunchul Kim en literatura, mitología, filosofía y ciencia, crea un universo dentro del Pabellón de Corea, donde sus instalaciones patafísicas se metamorfosean continuamente y se ven afectadas por eventos cósmicos, atmósfera, luz y naturaleza. Comisariado por el curador Youngchul Lee.
Pabellón de Mexico. La exposición Hasta que los cantos broten explora los modos en que Mariana Castillo Deball, Naomi Rincón Gallardo, Fernando Palma Rodríguez y Santiago Borja Charles abordan saberes que no han sido totalmente colonizados por la episteme moderna, existentes en resistencia y actualizándose para afirmar opuestos y alternos. modos de vida a un principio antropocéntrico de progreso. Las obras exploran transacciones entre culturas y formas de conocimiento que desobedecen la musealización exotista de prácticas disidentes. Al imaginar futuros decoloniales que pueden librarnos de realidades de opresión que someten a diversas formas de vida humanas, no humanas y más que humanas en la actualidad, Hasta que los cantos broten (Hasta que las canciones broten) propone metodologías alternativas para desbloquear nuevas realidades especulativas. Comisariado por los curadores Catalina Lozano and Mauricio Marcin.
El Pabellón de Nueva Zelanda. Campamento paraíso. El artista interdisciplinario Yuki Kihara presenta una exhibición grupal, Paradise Camp , desde la perspectiva única de Fa’afafine : “a la manera de una mujer” o tercer género en Samoa. Concebido hace ocho años, Paradise Camp comprende un conjunto de doce fotografías de cuadros en colores saturados que reciclan pinturas de Paul Gauguin; una serie de «programas de entrevistas» episódicos de cinco partes en la que un grupo de Fa’afafine comenta ingeniosamente sobre pinturas seleccionadas de Gauguin y el archivo de investigación personal de Kihara. Las audaces recreaciones de Kihara abordan la interseccionalidad entre la descolonización, la política de identidad y la crisis climática desde una perspectiva incondicional de Pasifika, contando su historia desde el Pacífico. Curadora de la exposición Natalie King.
Pabellón de Perú. Exposición La paz es una promesa corrosiva. Artista Herbert Rodríguez. Curadores Jorge Villacorta, Viola Varotto. Herbert Rodríguez abandonó sus estudios en la Escuela de Arte de la Universidad Católica del Perú en 1981, justo cuando la agitación amanecía en el país. Perú quedó atrapado en una espiral de violencia, cuando el grupo armado subversivo Sendero Luminoso (Sendero Luminoso), un movimiento maoísta-Pol Pot, declaró la guerra al estado. Se produjo un baño de sangre a través de los enfrentamientos entre Sendero Luminoso y las fuerzas armadas en los Andes y parches de la selva amazónica. Lima sufrió ataques terroristas. Rodríguez adoptó una postura crítica en su arte, defendiendo los derechos humanos y defendiendo el anarquismo de los subterráneos (escena underground creada por hombres y mujeres jóvenes) en Lima. En 1989, sin embargo, confrontó directamente a Sendero Luminoso en un terreno simbólico con su Arte-Vidaproyecto en la Universidad de San Marcos: el campus se convirtió en un teatro cultural de guerra. La exposición comprende los restos de su obra de arte de la época.
Pabellón de Suiza. La exposición El concierto presentada por la artista Latifa Echakhch crea una experiencia de viaje en el tiempo orquestada. Un entorno rítmico y espacial que permite una percepción del tiempo y del propio cuerpo en sentido contrario a las agujas del reloj, explorando simultáneamente la continuidad, los movimientos y las secuencias. Esculturas efímeras inspiradas en la estatuaria popular emergen de la iluminación orquestada capturando los ritmos compuestos por el percusionista Alexandre Babel. Puedes ver la música, pero no puedes oírla. El artista se inspira en el vocabulario de las construcciones de carros efímeros, abordando inquietudes y disputas, sueños y utopías, jugando con armonías y disonancias, con sentimientos encontrados de expectativa, realización, destrucción y recuerdos. Comisariado por los curadores Alexandre Babel, Francesco Stocchi.
Pabellón de Serbia. Exposición Caminando con Agua, artista Vladimir Nikolić, comisariado por Biljana Ćirić. Entras en un espacio que es una ficción. Una abstracción de tiempo y espacio. Es pura pintura modernista a través de la cual el artista devuelve la realidad al cuadro. Entras en una relación mediada por la tecnología que el artista invierte. La presentación subraya las relaciones con la tecnología y la naturaleza, en este caso el agua como parte de nuestro cuerpo, pero también el agua como nuestro punto de conexión y no como una separación. En estas aguas nada el artista a la espera de que surja la imagen perfecta. La exposición presenta la exploración de Vladimir Nikolic en los últimos tres años, entrelazando lo personal e íntimo con las ansiedades políticas de futuros inciertos si no aprendemos a ser un tipo diferente de ser humano.
Pabellón de Bolivia. Exposición Wara Wara Jwira por el colectivo de artistas Warmichacha. Para Walter Benjamin, el aura de la obra de arte estaba destinada a desaparecer por su reproductibilidad, primero con la fotografía, luego con el collage y finalmente con el cine. Entonces, ¿qué hace que una obra de arte no se repita y se mate? Wara Wara Jawira (Río de estrellas) representa una parte del cosmos, no como una obra de arte, sino como una lectura que busca incorporar diferentes puntos de vista transdisciplinarios en lugar de impresionar con una sola verdad, para evocar las íntimas sensaciones de confort y la domesticidad boliviana en lugar de asombro y asombro. Curadores: Roberto Aguilar Quisbert y Judith Cuba.
Participación de los artistas del colectivo Warmichacha: Roberto Mamani. Leo Calisaya, Johnny Aduviri, Santiago Romero, Josué Caleb Rodríguez, Joaquín Salvador Saavedra, Claudio Fabián Vargas, Fátima Gloria Choque, Krystel Adeline Jiménez, Luis Oscar Jiménez, Samuel Martínez, Iris Kiya, Juan Pablo Villalobos, Jasmany Eddy Vásquez, Andrés Armin Kuljis, Gabriela Lugones, Guto Ajayu, Javier Sebastián, Abecia Achá, David Fernando Portillo, Adriana Aneiva, Juan Carlos Usnayo, Jessica Violeta Vásquez, José Luis Saenz, Lenard Gery López, Solandré Vásquez y Belén Crespo.
Pabellón de Austria. Exposición “Invitation of the Soft Machine and Her Angry Body Parts” por los artistas Jakob Lena Knebl y Ashley Hans Scheirl. Presentan instalaciones escénicas en las que despliegan todo su cosmos artístico: desde pinturas, esculturas, trabajos textiles, fotografías, texto y video hasta una colección de moda y una publicación en forma de revista. Los artistas se centran en la situación de la arquitectura simétrica del Pabellón de Austria, que a la vez está dividida y conectada por una columna. Los dos espacios llevan cada uno la marca de uno de los dos artistas. Mientras se distinguen las dos posiciones distintas, esto además permite que permanezcan en dialogo entre sí para enfatizar la dualidad de los artistas en los puntos apropiados. Varios materiales, modos de operación, símbolos y formas parecen oscilar entre las dos presentaciones, duplicadas y reflejadas y traducidas a la práctica artística preferida en cada caso.
Pabellón de Argentina. Exposición La importancia del origen será importada por el origen de la sustancia por la artista Mónica Heller y curador de la muestra Alejo Ponce de León. Mónica Heller construye un escenario envolvente, inspirado tanto en el diseño arquitectónico multisensorial de los bingos de los suburbios argentinos como en los universos surrealistas de la pintura y la poesía de entreguerras. Pantallas y proyecciones albergan diferentes personajes que habitan un mundo oscilante: seres que se construyen, deconstruyen y reconstruyen en bucles temporales tan breves como infinitos. Cada pantalla encierra un retrato animado y en cada una, a través del humor absurdo, el lirismo áspero y el estado de ánimo metafísico de la representación 3D, se desarrolla una serie de eventos en los que los metabolismos transponibles e inquietos se reorganizan constantemente en una amplia gama de posibilidades inexplicables.
ARTISTAS INVITADOS
Os presentamos algunos proyectos de artistas seleccionados para la Exposición internacional La leche de los sueños que tiene lugar en el Pabellón Central (Giardini) y en el Arsenale, incluidos 213 artistas de 58 países.
TETSUMI KUDO, artista japonés (1935 – 1990), fue parte de una generación de artistas japoneses muy escéptico de la sociedad tradicional a raíz de los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Una figura esencial en el desarrollo del «Anti-Arte» en Tokio en la década de 1950, Kudo participó regularmente en la Exposición Independiente Yomiuri, el lugar más importante de Japón para el arte contemporáneo, mostrando obras que criticaban duramente el consumismo desenfrenado y la ortodoxia política de la posguerra japonesa. Después de mudarse a París en 1962, Kudo comenzó a crear obras guiado por su sentimiento de una «Nueva Ecología» donde el ser humano, la naturaleza y la tecnología estaban entrelazados. Los valores éticos eran tan intercambiables como las mercancías. Esta idea es evidente en Your Portrait (1966), donde se coloca un ojo humano en el interior de una caja perforada. Cultivation (1972) presenta un jardín de cactus irónicamente aprisionados en una jaula rosada DayGlo. Kudo a menudo empleó la fluorescencia para crear un aura de asombrosa alta tecnología, como en Flores luminosas (1967-1968) o los tonos ácidos del aparato fálico representado en Pollution-cultivation-nouvelle écologie (1971). Sus visiones posnaturales capturan el desapego ambiguo de un mundo remodelado por el deseo humano.
FELIPE BAEZA Abro contra mi voluntad soñando con otros planetas estoy soñando con otras formas de ver esta vida. Estas líneas dan título a una pintura a gran escala de Felipe Baeza (Mexico – 1987), quien combina collage, técnica mixta, temple al huevo y grabado para realizar obras bidimensionales de gran textura. Los sueños de otros planetas, de otra vida surgen a través de cuerpos representados en estados de transformación, a menudo mitad humanos, mitad flora. El follaje completo brota de las cabezas humanas, alcanza los torsos y las extremidades, y se abre camino eróticamente enredaderas dentro y fuera de las bocas deseosas. El enfoque de Baeza al material se alinea con los conceptos que subrayan su trabajo. Esta intensa manipulación de materiales vuelve a caracterizar los procesos tradicionales de dibujo y pintura y, al reflejar la experiencia del artista de la migración a los Estados Unidos desde México y la migración en todo el mundo, expresa su intención de crear «cuerpos fugitivos». Descrito por el artista como cartas de amor, sus pinturas y collages son una forma de autorretrato imaginativo y construcción futura.
FICRE GHEBREYESUS (1962, Eritrea – 2012, Estados Unidos) A la vez pensativa y exuberante, las pinturas de Ficre Ghebreyesus capturan la complejidad de su infancia y vida en África Oriental en la diáspora, presentando paisajes fantásticos extraídos del anhelo de un tiempo y un lugar interrumpidos por el conflicto. Nacido en el seno de una familia cristiana copta en lo que se convertiría en la capital de Eritrea, Asmara, al comienzo de los treinta años de la Guerra de Independencia del país de Etiopía (1961-1991), Ghebreyesus se fue de casa como un adolescente refugiado para establecerse eventualmente en New Haven, Connecticut. En el gran lienzo sin estirar City with a River Running Through (2011), un paisaje urbano de las casas pintadas de estuco modernistas que se encuentran en toda Asmara construido a partir de un tablero de ajedrez de formas naranjas y melocotón que se asemejan a la cestería de bordados tradicionales de Eritrea.
BÁRBARA KRUGER (1945, Estados Unidos). El trabajo de imagen y texto de Barbara Kruger es famoso por su poder retórico y urgencia visual. En las décadas de 1960 y 1970, Kruger trabajó como diseñadora gráfica y editora de imágen para Mademoiselle , Vogue , House & Garden y Aperture donde desarrolló la sensibilidad gráfica que luego instrumentaría en su arte, empleando fotografías recortadas en blanco y negro a gran escala superpuestas con aforismos concisos escritos en Futura Bold Oblique o Helvetica Ultra Condensed y contrastados con barras rojas o negras: un diseño ahora icónico. , la nueva instalación de Kruger para The Milk of Dreams Ubicada al final del edificio Corderie incluye un componente de video de tres canales, está mapeada para ajustarse a los parámetros espaciales del sitio. Las suplicantes frases de mando de Kruger (“PLEASE CARE”, “PLEASE MOURN”) implican al espectador en una confrontación directa con la obra, utilizando el modo irónicamente incorpóreo de dirigirse que es característico de su práctica para llamar la atención sobre las vísceras y las vísceras de nuestros propios cuerpos. excremento.
GIULIA CENCI (1988, Italia). Al incorporar objetos cotidianos encontrados y elementos modelados en esculturas e instalaciones inmersivas, Giulia Cenci combina lo natural con lo sintético para explorar temas de tecnología y naturaleza. El trabajo de Cenci paraThe Milk of Dreams , titulada Dead dance (2021-2022), constituye un paseo de 150 metros por un entorno construido con restos de maquinaria agrícola industrial. Esta armadura está poblada por fragmentos de cuerpos humanos y animales, cada uno fundido en aluminio rescatado de autopartes y algunos de los cuales aparecen en múltiples iteraciones. Con esta progresión espacializada de figuras quimeras, Cenci explora las condiciones que subyacen a la producción industrial de alimentos y, a su vez, de la vida misma.
KATHARINA FRITSCH (1956, Alemania). Las esculturas realistas de Katharina Fritsch disuelven los límites entre lo ordinario y lo extraño, agitando nuestros sueños y pesadillas profundamente arraigados mientras despiertan recuerdos infantiles de cuentos religiosos, fábulas y mitos. Sus obras se presentan como proyectos públicos de gran escala y colores potentes, piezas sonoras íntimas y múltiples, a veces proyectan confianza y protección y otras amenazante. Fundido en poliéster verde oscuro a partir del molde de un elefante de peluche, Elefant / Elephant(1987) reproduce las texturas y los pliegues del cuerpo del mamífero con una exactitud sorprendente, y su tamaño, la claridad de los detalles anatómicos y el perfil de color adquieren un efecto sobrenatural, se vuelve extraño por la absorción de luz de la pintura, lo que le da a la superficie una cualidad desconcertante. Elefante / Elefantetoma los vestigios de fábulas de grandeza, intelecto, cautiverio y sociedades matriarcales: el núcleo de las estructuras familiares de elefantes. Incluso en Venecia, la iconografía de los elefantes ocupa un lugar destacado: en la década de 1890, justo antes del comienzo de la historia de la Bienal, un elefante llamado «Toni» vivía en los terrenos del parque y era conocido como «el prisionero de los Giardini».
PRECIOSO OKOYOMON (1993, Reino Unido). Poeta, artista y chef, escenifica topografías escultóricas compuestas de materiales vivos, en crecimiento, en descomposición y moribundos, que incluyen rocas, agua, flores silvestres, caracoles y enredaderas. Para Okoyomon, la naturaleza es inseparable de las marcas históricas de colonización y esclavitud. En su trabajo, plantas como el kudzu, una enredadera originaria de Asia que el gobierno de los EE. UU. introdujo por primera vez en las granjas de Mississippi en 1876 como un medio para fortalecer la erosión del suelo local, que había sido degradado por el cultivo excesivo de algodón, y luego se convirtió en un invasivo incontrolable, convertido en metáforas del enredo de la esclavitud, la racialización y la diáspora con la naturaleza, pero también de capacidad de cambio y revitalización. Su trabajo para The Milk of Dreams titulado To See the Earth before the End of the World (2022), es referencia de un poema de Ed Roberson, las esculturas de Okoyomon se ubican en un campo de crecimiento salvaje; red de ríos y caña de azúcar, lo que cultivaba su abuela en su huerto cuando Okoyomon vivía en Nigeria. La caña de azúcar es una planta cuya esencia misma está saturada de las circunstancias económicas e históricas de la trata transatlántica de esclavos. Siguiendo la obra Monsieur Toussaint de Édouard Glissant, cuya Martinica natal fue una vez uno de los mayores productores de azúcar del mundo, la instalación de Okoyomon intenta invocar una política de revuelta y revolución ecológica.
The Milk of Dreams – Curated by Cecilia Alemani
Exposición internacional “La leche de los sueños” – Curadora: Cecilia Alemani – Artistas invitados.
Dentro de la 59º Muestra Internacional de La Bienal de Venecia esta la Exposición especial de proyectos de artistas invitados y que se puede visitar en los pabellones centrales de La Giardini y El Arsenale.
La Fundación DEARTE acaba de inaugurar una nueva muestra de pintura en el Palacio Ducal de Medinaceli. La exposición VICAM, una serie de obras del joven artista del grafiti andino Guto Ajayu que relata las épicas antiguas de la Península Ibérica, y podrá ser visitada en la Sala Malvasía de la pinacoteca ocelitana hasta el próximo 28 de abril.
La quimera de ser tu amigo Técnica mixta sobre cartón 44 x 104 cm
VINCAM (Venceré en latín) es un magnífico proyecto expositivo de arte urbano/grafiti callejero que nos relata las épicas antiguas de la península ibérica desde las primeras pinturas paleolíticas pasando por las diferentes culturas que se establecieron en la península ibérica (los Tartessos y las sucesivas civilizaciones posteriores, celtibera, romana, musulmana); Guto Ajayu rastrea ese mapa de las confluencias de culturas y civilizaciones que afectaron y enriquecieron nuestra cultura culminando el relato en la Villa de Medinaceli como escenario significativo y estratégico de la geografía medieval que en los inicios de la historia se sucedieron enfrentamientos, guerras y conquistas pero también se generó la coexistencia y la fusión de costumbres, lenguas, religiones y manifestaciones artísticas dando lugar a una nueva identidad cultural.
El artista Guto Ajayu en el centro, acompañado de Judith Cuba comisaria de la exposición y Miguel Tugores Director de la Fundación DEARTE
La muestra fue presentada por Miquel Tugores, director de la Fundación DEARTE Medinceli y por la comisaria de la exposición Judith Cuba y posteriormente tomo la palabra el artista Guto Ajayu quien explicó la lectura histórica que nos ofrece las 25 obras que componen la exposición.
De pastor a guerrero: la historia de los Tartessos Técnica mixta sobre cartón 100 x 80
El arte de Guto Ajayu se identifica con sus raíces precolombinas, en su obra conviven de manera simultánea todos los componentes del Pop Art y el Urban Art con la estética precolombina.
En la actualidad, Ajayu reside en Madrid donde desarrolla sus proyectos artísticos y continua con su recorrido internacional, que a pesar de su juventud posee una trayectoria larga e intensa con exposiciones en América, Asia y Europa, asimismo cuenta en su haber con premios y reconocimiento en su país Bolivia como en el Reino Unido y Francia, y próximamente viajará a Italia donde participará en la Bienal de Venecia representando a su país.
La exposición se puede visitar del 3 al 28 de abril en el Palacio Ducal de Medinaceli sede de la Fundación DEARTE.
Merece la pena la visita, tanto la exposición como el pueblo y el museo de la Fundación se convierte en una bonita y atractiva excursión cultural para estas fiestas o fin de semana.
Plaza Mayor, 4 Medinaceli – Soria.
Abierto de miércoles a domingo, de 10:00h. a 20:00h.